El fantasma del voto nulo - Adán Echeverría
Un fantasma recorre México, es el fantasma del voto nulo... Desde las elecciones del 2008, la fuerza del voto nulo en las casillas electorales se dejó sentir. Fue tal el golpe a los ojos de las fuerzas políticas, que los gobiernos de oposición (que hoy en día lo son todas, porque no se define una fuerza que domine en el país), quieren hacer creer a la ciudadanía que la función del voto nulo ayuda al malo.
Comentarios como: el voto nulo solo ayuda a tal partido a ganar las elecciones, están sobrecargados de un facilismo cándido. Es falso. Los partidos quieren hacer responsable al voto nulo de la pérdida de credibilidad entre los ciudadanos. No quieren mirarse cómplices del daño social que causan con su mala función en la vida del país, como parte de la corrupción y el dispendio de los recursos públicos, que ha servido para enriquecerlos y posicionarlos como Nuevos Ricos, en las partes altas de la sociedad mexicana.
El voto nulo es una de las opciones ante la toma colectiva de una decisión. Consiste en realizar el acto mismo del voto, pero sin manifestar cuál es el candidato u opción elegida. Para poder votar nulo, el ciudadano debe ir a las urnas y realizar los actos formales que establece la legislación. Jugar su juego de manera clara y legal.
El voto nulo constituye el refugio del electorado independiente que decide no dar su apoyo, por desconfiar de los candidatos, sin importar el color que representen, y porque al mismo tiempo no ha habido una ascendencia suficientemente atractiva que lo moviera a las urnas. Así, el voto nulo en la opción que se traduce en la manifestación de la voluntad de quiénes no están de acuerdo con las propuestas presentadas por dichos candidatos.
En México, el voto nulo ha sido considerado como un voto trascendente democrático, maduro y culto, depositado por quienes creen en la democracia y en el sufragio universal, pero rechazan a los partidos, a los programas y a los candidatos. Votar nulo es un acto profundamente cívico.
La muestra de inconformidad social no debe quedar en ese acto único. Son los partidos políticos quienes se van dando cuenta de que la sociedad mexicana ha madurado. Momento es para que la razón del voto nulo pase a otro nivel. Hoy, de acuerdo a la Ley Electoral, esa inconformidad lleva al poder a personajes con el apoyo minoritario de la sociedad. Es en esta situación en la que las leyes deben ser modificadas en pro de una democracia verdadera, una democracia comunitaria.
Por ello el siguiente paso está basado en tres puntos que deben modificarse en la Ley Electoral: 1. Que toda elección sea invalidada si no cuenta con el 51% del padrón electoral. 2. Que haya segunda vuelta entre los dos partidos mejor posicionados por el electorado, (que no se desperdicien recursos en precampañas) y 3. Que los partidos políticos solo reciban dinero del IFE y el Congreso tres meses antes de las campañas electorales; si no hay campañas, no tiene porque haber mención en prensa ni en ningún medio de comunicación de partido alguno.
Los partidos políticos en México deben actualizarse, reformarse de manera inmediata, o están condenados si no a desaparecer, si a ser juzgados por la historia, como el principal freno al avance de un México democrático.

rosalba dijo
EXCELENTE, debemos convocar al voto nulo, hacer esto mas grande, hasta lograr que estos cambios se den, indignan los sueldos de los presidentes, senadores,diputados, YA ESTAMOS HARTOSSSSSSSS!!!!! votemos nulo, y hacer labor de convencimiento.
26 Abril 2012 | 03:15 AM