Quizá, quizá, quizá ... Adán Echeverría
Que la gobernadora Ivonne Ortega Pacheco está pronto a servir a su país bajo las órdenes de Peña Nieto, es bola cantada. Que Rolando Zapata Bello será el próximo gobernador de Yucatán es casi un hecho. Que la mayoría de los secretarios de estado del gobierno Ivonnista están con un pie en la oficina, haciendo como que sirven al pueblo y obedeciendo a su jefa, mientras por la noches se enRolan con las pre pre pre precampañas muy internistas de su partido, en los que todo mundo quiere levantar la mano y decir: ¡hey!, negrito chulo, que yo estuve contigo en la prepa, a mi me dio clase la maestra Ofelia Bello, ahí en la Secundaria Técnica Número 1, del rumbo del Fénix, que yo me llevo con sus primos, yo siempre he sido rolandista, dicen unos, yo siempre me querré enRolar con la política yucateca. Todos quieren salvarse en este oleaje rojo. Y gozar gozar los parabiendes de abanicar al otro...
Lo triste, mis señores, sería una ruptura al interior del mismo Pri, que puede darse por la vanidad de algunos que no logran aceptar el paso a paso de su carrera política. Y eso se nota en la lucha por la alcaldía meridana.
La alcaldía emeritense tiene dos nombres a contender, por un lado el inberbe Mauricio Sahuí, la carta fuerte de Ivoncita, pero quen lo quere, dígame, si cada día que se corta el pelo, dice: por favor, mientras más parecido con Peña Nieto, mejor, me cae. Y es que es necesario reconocer que el Mauricio es de esos poli-babys que pululan en el Priísmo, -y qué decir en la partidocracia toda.
No hay que dar nunca por muerta la partida. Los rojos y los colorados no pueden darse de cachetadas, porque bien lo dice el dicho, divide y vencerás, y todos sabemos como la Beatriz Zavala se las gasta (recuérdese la auto golpiza que se dieron los panistas en la malhadada Glorieta de la discordia: aun hay quienes para dormir cuentan Beatrices brincando cercas y no ovejas), ahí también está la Ana Rosa, y esa sabe morder bien y duro, no se pelien, dice la canción, para ‘peliarse' hay que saber con quien.
El pleito puede ser interno en el Pri meridano, o ir con Mauricio Sahuí, o ir con Nerio Torres. A leguas es visto que Nerio Torres, el junior claro, tiene las uñas bien limpias y ha sabido llevar su carrera poquito a poco, desde las filas juveniles de la Uady, y luego ahí sirviendo a nivel federal a la Dulce María Sauri, cuando está fue presidenta nacional del Pri. Carrera intachable con la ciudadanía, que no a todos los priístas de arriba le agrada. Por eso no hay que olvidar tampoco que Nerio no es del gusto de Ivoncita, aunque lo tengan en el ISSTEY; claro que no, no es guapito como el Sahuí, y hay que ser honestos, podemos ser un pueblo de mexicanos jodidos, pero de que nuestros líderes políticos son unos culitos, eso que ni que.
Por eso me da mucha risa aquello que leí en las redes sociales: Mujeres, Peña Nieto no se irá con ustedes a la cama, así que vale maíz que esté bien guapote. Pero las mujeres tienen su corazoncito. Si Pedro Infante se hubiera lanzado de candidato, pu... hasta lo hubieran hecho Cónsul de Latinoamérica, o de perdis Papa.
La estrategia es clara: el Pri puede tener carro completo para Yucatán, recuperar la mayoría de los municipios, mantener Mérida, llevarse la gubernatura, y ser un polo fuerte que le de el triunfo a Peña Nieto.
Lástima que acá en Yucatán el Prd sea una vil caricatura. Los perredistas en la anterior ocasión lanzaron a Héctor Herrera "Cholo" y aunque muy querido por el pueblo, no era un culito que digamos, así que sirvió para que el buen Cholo sacara una excelente obra de teatro "El tren bola" en la que narra su paso como candidato a gobernador. Los que no la hayan visto, pueden conseguirla en DVD, es pa morir de la risa. Eso es el Prd en Yucatán, una caricatura.
La cosa en el Pri está en no permitir que la división interna se de. Angélica Araujo tiene que saber medir bien el suelo que pisa. Sus colaboradores, sus directores, todos, si no la mayoría, le están haciendo piojito a Rolando Zapata Bello, desde ahora, y ni modo que los obligue a que no lo hagan. La alcaldesa debe mirar bien su momento, debe pensar en: qué diablos, y si por primera vez termino aunque sea una sola cosa.
Recuérdese que Angélica tuvo un puesto como secretaria de estado, no concluyó, pidió licencia, ganó para diputada federal, no terminó, pidió licencia, ganó la alcaldía de Mérida, y ahora no se decide, no se decide, pero se muere de las ganas de pedir licencia.
En Yucatán y Mérida la cosa está así: Rolando será gobernador de Yucatán, y la contienda por Mérida quedará entre Sahuí, el protegido Ivonnista, y Nerio Torres, un hombre de capacidades, pero olvidado e ignorado por Ivonne Ortega. Y sólo el Pri mismo, en sus internas, puede arruinarlo todo.
Mientras tanto, al acecho siguen Beatriz Zavala y Ana Rosa Payán, por si alguien se descuida.
Que el Prd yucateco primero decida ir por Ebrad en vez de los Morenazos amlistas, y entonces que su cargada, sirva para algo, manque sea pa darle pelea a Peña Nieto en la contienda por la grande.
En resumen, todo esta política sigue siendo un: quizá, quizá, quizá...
