Paso a pasito ... Adán Echeverría
Lo primero que hay que conocer de todo candidato, que se quiere lanzar a esos puestos de elección popular en el México de hoy es, ante todo, su postura sobre las revoluciones sexuales, sobre la educación pública, cultura, ciencia; sobre las inversiones, sobre su política ambiental. Hay que abandonar de inmediato a todos aquellos que se suben en discursos como: somos el primer estado en producción de mano de obra para extranjeros, en mi gobierno nuestra primera preocupación será la seguridad, la gente está harta de que no puedan estar tranquilos en una plaza o parque con su familia.
Es muy conocida aquella vez que Josefina Vázquez Mota les dijo a las mujeres: ustedes los pobres la tienen fácil, como solo tienen un vestido, no tienen que preocuparse todos los días por qué ropa van a usar. Se ponen el mismo y así agilizan el tiempo. Es de un candor encomiable.
O aquella vez que Patricio Patrón, dicen que dijo: ni un peso más para los productores de naranja de Oxkutzcab, ya estoy hasta la madre de que sólo para eso pidan apoyo, ¿no pueden sembrar otra cosa?
Por supuesto que los aludidos negarán que dijeron lo que hoy les cuento, pero bueno, a qué fiarse de los políticos. Mis lectores, yo en verdad les digo, que si por mi fuera, buscaría todas las formas de que hagan como yo y anulen su voto. Pero soy un convencido, aunque muchos me tiren a loco con mis ideas de anular el voto y buscar que las elecciones sean a dos vueltas. La primera como está hoy planteada, y hacer una segunda jornada electoral entre los dos que queden mejor posicionados. Así la cosa sólo quedaría entre dos.
Las elecciones hoy día están totalmente ‘trampadas'. Son un acto más del Teatro de la Democracia. Ganará aquel que sirva a los intereses de la partidocracia, a los que sirven a los intereses de Carlos Salinas de Gortari.
Pero no digan que yo se los dije, ni me verán a mi decirles, con mi dedo índice sobre su llaga presupuestal: tomen su partido, y aporrear el puño con el dedo extendido, sobre la palma de la otra mano. NO. Mi intención es No convencer a nadie. La intención siempre ha sido convencerme a mí solito, y que cada quien busque convencerse de manera personal.
Nunca dejaré de insistir: la anulación del voto es un derecho, una decisión personalísima. Es por eso que siento una obligación, personal, contarme, contarles, contar a quien lo lea, que ya que tirarán al Adancito a loco con su anulación del voto, y seguirán corriendo felices y contentos a ser carne de votación, que por lo menos recapaciten en a quien piensan darle su voto.
No se dejen llevar por los colores de ningún partido. No gana el que más tortas reparte, gana el que más billete mete en lugares estratégicos. Uno de esos lugares, es clarísimo, serán los medios de comunicación. No tienen idea de cómo agradezco que medios como La Verdad, se mantengan en un periodismo real, sin tapaderas ni líneas políticas. Justo es reconocer que hasta a mí se me queda el ojo cuadrado cuando lees y escribes en un medio que no se la pasa opinando siempre sobre uno u otro personajazo de la política. Acá se opina de todo, en contra o a favor. Que cada quien defienda su nombre por sí mismo. Así debería ser en todo sitio.
A mi no me importa en qué partido milit Santiago Creel, por ejemplo. Sólo se que el apellido Creel ya regenteaba en Nueva York con puestos de alto mando de la política mexicana en tiempos de Porfirio Díaz, quizá como un, que simpático, o tal vez como: qué extraña coincidencia. Pero hoy basta ver al tipo. Un perfecto don nadie. Incapaz de un pensamiento personal; un tipo que sólo es una repetición, qué esperanza.
Ya lo he dicho antes, la única personalidad del Partido Acción Nacional capaz de buscar una lucha, más o menos digna, con Peña Nieto se llama Josefina Vázquez Mota, y eso porque aplicarán todo el golpeteo de: es este es un país machista.
Las últimas columnas que circulan en Internet vuelven a dejar en entredicho la muerte de la esposa de Peña Nieto. Ya están sacando trapitos de su relación con Angélica Rivera. Ya comenzaron los golpeteos sobre la supuesta homosexualidad de Marcelo Ebrad. Se han encendido los carbones: ¡a la hoguera!, ¡a la hoguera!
Hace seis años fue: un peligro para México. Hablaban de dinero de Hugo Chávez en la campaña de AMLO. Hoy es: Ebrad es un misógino, Ebrad no le guarda el menor respeto a la familia, abandonó a su esposa, pobrecita Mariana, pobrecita. Hoy se trata de: los putos son malos, los que abortan unos demonios, y Ebrad los protege a todos porque es reputo, porque, al ser homosexual, ha desviado los caminos de dios, que todo lo sabe, y que ha tocado nuestros corazones para votar por una mujer como Josefina Vázquez Mota.
No se confundan, mis lectores, hay dos tipos de católicos, al menos, los que comulgan y los chupa hostias. Estos últimos son de los que hay que huir. Son esos sacerdotes que usan el poder de convocatoria de: es mandamiento de la iglesia oír misa todos los domingos, o se comete pecado venial, y se pone en riesgo la confesión y la gracia. Puf.
Y así mis amigos, si recibes dinero que viene de Ebrad, pues es dinero manchado por la mano de un homosexual. A mi hasta el alcoholismo de Felipe Calderón me tiene sin cuidado. Cada quien puede meterle a su cuerpo lo que quiera, hasta hostias.
El problema está en que los políticos, lejos de decirnos que harán con el presupuesto del Conacyt, se la pasen preguntándose en qué ha fallado la guerra contra el crimen organizado, un espermatozoide es un ser vivo, que se irá al cielo. O se irá al cielo siendo Mórula, o siendo Cigoto. La verdad es que lo peor de los descabezados, es cuando ni siquiera hallamos las cabezas, dicen que dijo un gobernador de Veracruz.
A la hora de escoger candidato, no te dejes llevar por los colores de un partido, vigila bien quienes son esas personas por las que piensas votar (se que esto les vale madre a 4.9 de cada 5 votantes, y por eso se ríen esos malditos políticos de mierda), cuáles son sus ideas. Cuántas veces ha pedido licencia el hoy candidato, cosa que demuestra lo poco que le importa el haber pedido tu voto.
Como están las cosas será necesario indagar cuál es su postura acerca de las revoluciones sexuales: matrimonio entre personas del mismo sexo, seguro popular para enfermos de VIH. Erradicar el examen de embarazo en las mujeres que aspiran a obtener un trabajo. Sacar de las solicitudes de empleo aquello de Estado Civil. ¿Acaso para manejar un programa de diseño, un hospital, inyectar, o manejar un torno, es necesario saber si eres soltero, casado o divorciado? Mayores presupuestos en educación preescolar, primaria, secundaria, bachillerato y profesional. Menos escuelas privadas y más escuelas públicas.
Este país se ha ido al caño con los 12 años de gobierno panista. Ha sido la culpa de Vicente Fox, de Felipe Calderón y de Andrés Manuel López Obrador. Dirán los más cínicos, ¿pero AMLO por qué? Y yo me reiré de su cinismo.
Todos sabemos que él fue quien ganó las elecciones de 2006. Si el país está como está es porque el muy cobarde de Andrés Manuel no supo pelear por nuestro voto. Yo siempre lo acusaré de que no tuvo los huevos para defender mi voto. Y eso ya es mucho. No porque yo sea mucho, sino porque el único voto que puedo exigir que se respete, es el mío. Si cada quien valorará su voto como debiera ser, un país diferente tendríamos.
AMLO es tan responsable de las cosas como FeCal. ¿Con qué cinismo hoy quiere volver a ser candidato a la presidencia? En el supuesto de que volvieran a hacerle lo mismo: que gane y le vuelvan a robar, ¿quién diablos asegura que AMLO peleará por mi voto?
No señor, huye de esos imbéciles que dicen: primero los pobres, y vuela por todos lados del país en avión, sin un trabajo real. AMLO es un desempleado, hasta donde mi raciocinio llega ¿con qué dinero se mantiene y costea su movimiento? En parte con el dinero que le entrega el IFE al Partido del Trabajo, a Convergencia, y al PRD. Otros dirán, que no, que es el presidente legítimo, y yo les diré que coño, entonces cómo diablos quiere reelegirse en 2012.
A los candidatos hay que exigirles, no quedará nunca otra manera. Y si nadie te convence, entonces compartiremos esta sentencia: Ningún candidato merece mi voto, y te diré que por eso Yo anularé mi voto en esta y toda elección ¿y tú?
