El as bajo la manga ... Adán Echeverría
O lo que sería lo mismo, "ponme un rapazuelo en el puesto que sí sepa obedecer", estas dicen que fueron las palabras con las que Felipe Calderón Hinojosa designó al nuevo Secretario de Gobernación de México, y quien mejor que un "lavapiés" como Alejandro Poiré Romero quien nació la ciudad de México en 1971 (con apenas 40 años), graduado en Harvard (como debería ser, ya sabremos a quien debe obedecer), abandona el cargo de Secretario Técnico y vocero del Consejo de Seguridad Nacional.
Sabemos que desde hace algunos años todos los mandos superiores de la Procuraduría General de la República y del Centro de Investigaciones y Seguridad Nacional (nuestra KGB o CIA en los tiempos panistas) en el área antinarcóticos son militares entrenados en Estados Unidos de Norteamérica. En México el avance del concepto de seguridad nacional es a costa del concepto de soberanía, para justificar los intereses de una élite política (Nuevos ricos provenientes de los partidos) y económica (Los amos de México, como reza el título de ese libro necesario) como si fuesen los de la nación.
Bien, pues el citado Poiré es uno de esos perros de guerra de pantalón largo. Ese muchachito al que le dices: "ve y dile a los militares que jodan a...", y el citado Poiré mueve la colita, aporrea los talones, y dice: "Señor, sí señor", y corre a decirle a sus "soldaditos de plomo", quienes lo miran, le hacen calzón chino y luego le soban la cabeza: "es broma es broma" y cumplen sus órdenes (acostumbrados están, imposible no cumplir órdenes para los militares, les va en ello la vida"). Pues el Poiré, el otrora flamante vocero de Seguridad Nacional, ahora ‘quesque' es el Secretario de Gobernación. Ya dijo con claridad, a mi no me hacen tonto, y pegó en la puerta de su oficina la calcomanía de: "Yo no me subo a helicópteros".
Pues bien, este rapazuelo de apellido Poiré, proveniente parece ser por el apellido de uno de los puelos originarios de México, comprometido con ‘la raza', con la provincia mexicana, sí va a resolver los conflictos que "el gordito valiente de Gómez-Mont" y su celebre "vengan por nosotros", y los finados Mouriño y Blake no pudieron. Va a poner en orden las cosas, cuando a sabiendas ha sido claro que jamás pudo con el cargo que tenía, que la lucha contra el narcotráfico es lucha perdida, que la realidad es que para lo único que vienen sirviendo es para hacer creer la ola de Terror entre la población y ciudadanía mexicana. Un pueblo con miedo es un pueblo sumiso, pregúntele a los católicos.
Pues este tipejo de apellido Poiré segurísimo que ha sido la mejor elección para su jefecito Felipe Calderón, el clásico chamaco lamebotas que sabrá obedecer.
