Verde serás, verde serás - Adán Echeverría
No es para pasar de lado el hecho que señalen que un tal Lince, (de apellido alias) sea capturado y acusado como líder de Los Caballeros Templarios. Lo vergonzoso del asunto es que se señale que pertenece al partido Verde Ecologista, del cual fue candidato a una diputación en el estado de Michoacán, justamente ese lugar de donde es originario nuestro flamante presidente del empleo (alias FeCal), hoy convertido en guía de turistas para una cadena gringa de televisión.
Tampoco debemos obviar el asesinato de un diputado en el estado de Guerrero, y que el Priísimo estatal y nacional, al día siguiente publique un desplegado en varios periódicos, donde los firmantes acusen a un ex priísta, ahora "flemático" perredista en un puesto del gabinete del actual gobierno de Guerrero, e insisto en que no hay que obviarlo porque resulta que uno de los firmantes, de los que exigen y acusan a ese tal Socorro Sofío (el nombre demuestra el amor de sus padres y su rencor para con el mundo), haya sido un ex alcalde que, pues usted no me lo va a creer, pero lleva poco más de un año muerto y enterrado.
Es verdad que Genaro García Luna es conocido como el guionista en este sexenio. Que muchas de las cosas que suceden, como el ataque a la Marcha por la Paz en su transitar sureño, que siempre no se dio, pero que claro que sí, que hubo un aviso de que venían venían, pero pues no llegaron, se le atribuyen al genio e inventiva de García Luna.
No mis lectores, está no es una obra creativa de ficción, digna de plumas estúpidas como las de Ricardo Bernal o Alberto Chimal y sus recovecos de la fantasía, brujas, ficciones y similares. NO. Este es el puritito México alebrijista, eso sí. Un México donde un payaso da las noticias todas las mañanas, pues no puede ofrecer más que burla a los ciudadanos.
Políticos metidos en todos los espacios de poder de México, con una cultura flemática, que ni siquiera podría imaginarse digna de aparecer en un Sensacional de Traileras, claro que no. Políticos ya no de pacotilla, sino de la miseria. Miserables metidos a políticos.
Ahora resulta que este diputado que fue asesinado, que viene un muerto y firma para exigir saber quién lo mató, que se investigue, dice a la prensa. Mientras nuestro querido presidente del empleo se las da de guía de turistas para un México donde, para él, no pasa nada, es muy hermoso, acá no hay balaceras, descabezados, ah, se refieren a las Cabezas Olmecas, muertos no, sólo en los calaveritas que hacen los poetas, pero nada más.
El México de Calderón es un México de juguetería y canciones, parodiando a Sabines. Un México alebrijista, donde todos miramos caer muertos a los niños, y nos reímos hasta las lágrimas con el Viva México, cabrones. ¡Estamos hasta la madre de todos! Gritos y gritos con la camisa de fuerza.
¿Acaso pretendemos creer que no hay dinero del erario público -nuestros impuestos- en la compra de las armas ilegales? Si de diputados están llenos los cárteles de la droga y todo el crimen organizado. ¿Acaso nos dirán que se equivocaron? ¿Acaso dirá el Partido Verde Ecologista de México que claro que no lo conocen? Pero peor, ¿cuántos de los integrantes de las altas esferas de este partido verde tenían conocimiento de las actividades de este tal Lince. Amigo de quien es? Ya se había vinculado a Gustavo Madero con loas mafias de los casinos mexicanos. Pero, en seguida, el poder es tanto, que fuera, pa fuera la noticia.
Debería investigarse a todos aquellos que con el tal Lince, participaron en esa campaña donde contendió para elegirse diputado, ¿quiénes lo acompañaron, quiénes estaban enterados, cuáles son sus amigos, quiénes sus padrinos políticos, y que cada uno se vaya desvinculando de él, si puede? Pero, es México señores, nada de eso harán. Porque el verde, mis señores, no tiene ya que ver con la vida, tiene que ver con la Mota, tiene que ver con el dólar. ¿Verdad mis verdes?
Se acercan las elecciones. Yo de pendejo voto por algún pendejo, en qué me convertiría. Como dijo algún mago alguna vez: este templo lo reconstruiré en tres días. Así digo yo en esta noche cálida: El que vote de nuevo, sea acusado de traición a la patria.
