Si no me gusta, te elimino - Adán Echeverría
Este título que podría ser incluso una frase de Al Capone, o de Felipe Calderón alias FeCal, es una de las herramientas mejor utilizadas en las redes sociales para proteger el discurso personal.
Lo usamos mucho luego de mirar como alguien se la pasa atacando cualquier pensamiento que osamos expresar; le damos clic, y lo eliminamos, dejamos de ser su "amigo", así de fácil, lo que como siempre, no funciona en la vida real.
En la vida real esa persona que eliminamos sigue existiendo, y tiene el derecho a decir, opinar, mirar, disentir, expresarse, con todo lo mal hablado que sea, y las leyes no están muy exactas para castigar cuándo se sobrepasa la libertad de expresión.
Recién leíamos el ejemplo en que un editorialista de Letras Libres acusa al periódico La Jornada de tener nexos con el "grupo terrorista" ETA, sin pruebas claro, como quedó demostrado por la demanda que La Jornada interpuso contra Letras Libres. Mientras, si son peras o son manzanas el daño está hecho.
Qué fácil hubiera sido para La Jornada hacer clic y "te elimino", pero no, ahí queda lo escrito y publicado, mientras se dicta sentencia, lo cual, solo obliga, a sacar un desmentido, a "resarcir el honor", si eso pudiera hacerse.
Gloria Trevi fue declarada inocente, que siempre no abusó de nadie, y que no fue cómplice, ni nada, inocente de todo cargo, pero la persecución, la difamación de que fue objeto, los años en prisión, esos nadie se los resarcirá. Y como ella, muchos: aquellas mujeres indígenas que salieron recientemente libres, acusadas de haber abortado, libres; aquellas otras acusadas de haberse madreado a unos policías, libres, pero destruidas.
Por eso, queridos lectores, hay que saber leer. Ya basta de ese tonto pensar que existen únicamente dos medios noticiosos en Yucatán. No todo es la prensa que defiende al panismo, ni la prensa que defiende al perredismo, ni la prensa que defiende y es pagada por el priísmo, la modernidad nos da para más.
Podemos apagar la voz de Carmen Aristegui, cambiando de estación, podemos odiar con el corazón al hipócrita de Ciro Gómez Leyva, alias el cachorro de Felipe Calderón, alias El Espurio, pero ellos seguirán ahí.
Por ahora, como recién leí, los Señores de la Guerra, entiéndase por ello lo que se quiera, desde El Chapo Guzmán, alias los partidos políticos, hasta Morena, alías, aquellos traidores de la izquierda, tienen el poder económico para decir: elimínalo.
Sabido es de la desaparición de periodistas, sabido es de la existencia de los grupos de choque a sueldo por los partidos políticos, los unos y los otros. Por eso, señores míos, necesario es dejar de ser carne de votación. Necesario es dignificarnos, no asistiendo a mítines encauzados por causas bajas abanderadas siempre por un partido político. Ese es su trabajo. Ellos no dejan escuela, trabajo, porque ganan por estar ahí, despotricando contra el otro, el otro siempre será un partido. Los ciudadanos de a pie, esos que luchan el día a día por alimentar a su familia, esos no cuentan más que como posibles votantes.
Justo hoy, algunos panistas, disfrazados de petistas yucatecos, me acusan de defensor de Ivonne, ya quisiera yo ser asesor de la gobernadora como aquel "asesor" que fue petista, luego perredista, luego panista y ahora priísta, ganando sus dineros sin dar un golpe. No mis señores, todos los partidistas no pueden diferenciarse, son lo mismo, y no pueden creer que existen ciudadanos sin partido, no los toleran, les causa escozor, creen que es una irrealidad, nos llaman rijosos, nos llaman enemigos de todo sistema.
Y lo somos, y me felicito y felicito a todos aquellos que ondean en su mente el ideal del apartidismo. Pero nosotros los apartidistas no los eliminamos de nuestros muros, ni de nuestros contactos, y aun, (y nótese que digo aún) no estamos armados para mandarlos "eliminar" por ser la piedra de tropiezo de este país.
