Los mismos partidos políticos - Adán Echeverría
Qué faltos de creatividad somos, ya no solo de memoria. Uno revisa y lee a los editorialistas mexicanos con sus sombras de dinosaurios, con sus ideas atávicas sobre porros, golpeadores, verdades a medias. ¿Acaso tenía que salir la Gordillo a decir que hizo un pacto con el Pan de Calderón para que pensáramos que eso ocurrió? Todos lo sabíamos, lo ha confesado hoy, y se ríe, porque no hay forma de hacerle pagar por ello. ¿Acaso el Pri se ha portado maravillosamente bien para que pueda regresar al gobierno? Ahí tienen la madriza primera que le metió a los habitantes de Atenco, no le cobró factura como muchos pensamos.
El Pri sigue siendo lo mismo de antaño. A mis apenas 36 años, mi razón me ubica en ideas políticas desde el sexenio de De la Madrid, y la historia me hace pensar en López Portillo, Luis Echeverría, Díaz Ordaz, y paren de contar. Antes de estos mi memoria no alcanza, pero no lo necesita.
Ahí están los tlatelolcos, los halcones, el negro Durazo, Caro Quintero, y su Sara, gritaba Caro Quintero, lo recuerdan, ah, qué años aquellos tan llenos de terror. En todos esos años el único panista digno de respetarse se apellidó Clouthier, y paren de contar. Asistí al fraude del 88, aunque aún no votaba, pero vi a Salinas de Gortari tomar el poder, y por ahí, en esos ayeres escuché algo sobre que se Cayó el sistema. Pero lo que no han querido contarnos, porque esas generaciones fueron caso perdido, es que lo que se cayó fue el sueño del mexicano, caímos en las garras de la Partidocracia que poco a poquito logró instituir Carlos Salinas de Gortari, y que hasta el día de hoy rige los destinos de este país.
De lo poco toma lo que puedas, usa el sistema. El Pri no regresa porque sean mejores, sino porque no existe, nunca ha existido, oposición alguna. Las ideas de la oposición nos lo vendieron y el tiempo se ha encargado de que nos demos cuenta que no es así: es una lástima tanta sangre y tantos muertos que creyeron en verdad en una izquierda mexicana. Los marchistas de hoy, los pseudo izquierdistas de hoy avergüenzas a esa estirpe. Los veo, leo sus periódicos que envían a mi casa, leo sus editoriales, hasta hojeo las novelas de algunos (malas por cierto) como Taibo, o la Ponia.
El Pri de Peña Nieto regresará porque el Pan de Vicente Foz y de Felipe Calderón ha traicionado al pueblo, porque Andrés Manuel ha jugado con el sentimiento y la pobreza de millones de mexicanos que le dieron el triunfo en el 2006, y que solo Andrés Manuel y sus colaboradores más cercanos son responsables de no haber defendido nunca nuestro voto. Yucatán regresó al Pri como un acuerdo que se cerró entre el Pan y el partido tricolor: yo no apoyo a AMLO en su voto x voto y tú nos cedes Yucatán. Los descabezados del principio de Ivonne Ortega nos lo confirmaron. La maquinaria PatronLaviadista quiso morder, quiso desestabilizar y no lo consiguió. Hoy buscan hacerlo de nuevo en la Prolongación Paseo de Montejo, sumados a las protestas ciudadanas, ensuciándolas, rompiéndolas, buscando votos para su causa, disfrazándose de mártires. La señora Zavala era Secretaria en este sexenio Fecalista, no lo olvidemos, nada hizo por el país menos por Yucatán, Patricio es ex gobernador, nada hizo, era delegado de Profepa a nivel federal, y se le exigió renunciar, no lo olvidemos, ahora encabezan marchas, se brincan rejas, y cuando tuvieron oportunidad de servir al pueblo, a la nación, no lo hicieron. Deberían encerrarse en sus residencias, en el olvido.
Andaba yo trabajando con jovencitos de colonias obreras como Pacabtún, y en un día veraniego del año 2000, ya de noche, luego de las elecciones federales, estos jóvenes que pertenecían a bandas callejeras llegaron, ya bebidos, muy divertidos a contarnos cómo habían sido contratados por militantes partidistas para robar y madrear personas en las casillas si el Pan parecía ir ganando. Los llevaron a las bodegas de la Cordelería Lourdes, por el rumbo de la Clínica T1 del Seguro Social en Mérida, y ahí en esas amplísimas bodegas esperaban la orden y la estrategia. Había varios grupos, pertenecientes a diversas bandas de toda la ciudad, sur, norte, oriente y poniente. Nada de que en el norte no hay bandas callejeras. Les dieron almuerzo y cena, les invitaron refrescos, cervezas, y no pocas grapas de coca y churros de mariguana, todo era proveído por los militantes partidistas del Pri, lo que se quería era romper las elecciones si comenzaba a ganar el Pan, y a eso de las 10 u 11 de la noche, llegaron y suspendieron todo: Ernesto Zedillo había aparecido en la televisión a aceptar el triunfo de Vicente Fox, estaba hecho, Patricio Patrón gobernaría Yucatán.
Ya la historia la conocemos, cien acusaciones a su gobierno, a su hermano Alejandro, a miembros de su gabinete como Beatriz Zavala, lo que sucedía a nivel federal seguía replicándose en Yucatán. Durante los ciclones que afectaron Yucatán y las entregas del Fonden, quisieron obligarnos a llevar despensas y decir a los afectados: el señor gobernador Patricio Patrón te envía estas despensas. No fuimos pocos los que nos opusimos a hacerlo. Constaté que los trabajadores de gobierno, nunca todos, jamás pocos, tienen que obedecer las órdenes partidistas que vienen de militantes que ostentan jefaturas, direcciones o secretarías. Uno es libre de votar, de pensar y de actuar. Una vez en el gobierno eres servidor público, dejas de trabajar para tu partido, jamás lo han querido entender, porque no quieren entenderlo. Los partidistas son tan estúpidos que una vez en el poder trabajan para los de su partido en vez de buscar ganarse a la ciudadanía toda. Los que deberían importar son los del otro partido, los opositores, ganar adeptos a la ideología que se representa. Lo triste es que obedeciendo y obedeciendo no saben cuál es esa ideología.
Los partidos políticos son iguales en Mérida, en Kanasín, en Dzilam de Bravo, en el Estado de México, y los que somos apartidistas no tenemos voz en sus discusiones. El país está partido, el patriotismo en desuso. La única patria que se conoce es la que se puede comprar, por eso no importa el color del partido político. AMLO acusó a Alejandro Encinas de ser títere de Felipe Calderón, no nos extrañe el por qué Encinas no tuvo ni siquiera oportunidad en el Estado de México. No se trató de las alianzas no firmadas, ni con la sumatoria de los votos de ambos partidos se le ganaba al Pri. Peña Nieto tiene la puerta libre por que AMLO se ha convertido en el principal obstáculo y no el Pan que ya está muerto. AMLO tiene que tomar valor, conciencia para hacerse a un lado y apoyar a Ebrad, o aceptar ante la ciudadanía que Felipe Calderón y Peña Nieto le llegaron al precio.
