Tres poderes en una sola patria: legislativo, ejecutivo y Nacional. Adán Echeverría
el problema del hombre contemporáneo es
más un problema de engaño que de error,
de mala fe que de inocencia
Pablo González Casanova
¿A qué le llamo el poder Nacional? El poder nacional es el que ostenta el pueblo, y en estos años, en México, ha crecido en detrimento de un extinto poder Judicial, que como todos sabemos va de la mano con la injusticia, que carga los dados en favor de los "que pueden". Este poder que el pueblo está retomando, con base en hacerse justicia por su propia mano, con base en organizarse, con base en exigir, con base en no dejarse, con base en llamar a una Resistencia civil pacífica, enojada, poco a poco encabronada.
Demostrado está que en México la idea de la clase media, se ha visto desplazada hacia contar únicamente con pobre y ricos. La no existencia de pobreza extrema, se comprende cuando nos damos cuenta que somos los ex clase medieros los que ahora nos denominamos pobres asalariados, y los pobres extremos, tan solo pobres, y esto está basado en que la brecha entre ricos y pobres se hace enorme. Todo un caso de semántica, pero la joda es igual o peor.
Considérese el caso de una Secretaría de Estado en Yucatán, en ella, los sueldos menores, llamemos de los guardaparques, por dar un ejemplo al aire, es de menos de 5000 pesos al mes (y creo que me excedo en el afán de no dañar susceptibilidades), cuando el del coordinador más alto es de 12 mil pesos, del jefe de departamento entre 22 y 25 mil pesos, el de director entre 44 y 50 mil pesos, y el de Secretario de entre 88 mil y 120 mil pesos, pura aritmética, para no entrar en errores aciagos multipliquen por dos. Imaginen ahora, con base en la ley (no hay que hacer nada ilegal, o al menos que no lo parezca) el aguinaldo que se lleva un Secretario de Estado contra un guardaparque. Así se crea una enorme brecha entre un hombre de campo, que debe sentirse orgulloso de trabajar para el gobierno, y que es tratado como sirviente por cualesquiera de sus jefes, y de su alteza serenísima, el Secretario de Estado. La brecha salarial rindió fruto, el Secretario, el Director, el Jefe de departamento tratará a sus subordinados como "su gente", y dirán por ahí, "hablaré con mi gente", "le diré a mi gente", como si fueran sus empleados, como si de su sueldo les pagaran.
Muchas veces me gasté la cabeza intentando decirle al mundo, a jefes y directores que trabajaban conmigo: "perdona, pero tú no eres mi jefe, eres el jefe de un departamento al que estoy asignado, mi jefe es el pueblo, como lo es de ti también, porque ambos, tú y yo, somos servidores públicos, asignados a este departamento, para sacar adelante los proyectos de este gobierno que representamos, establecidos en un orden de jerarquías". Pero jamás puedes hablarles así a esos "cabezas huecas" porque el dinero, el salario, hace que piensen (como bien dice un compañero) de la siguiente forma: "si yo estoy bien -dice el jefe- todos deben de estar bien, no comprendo porque no quieren salir a campo". La brecha entre pobres asalariados y nuevos ricos se hace enorme.
Nuevos ricos. En México, luego del charco idealista que resultó el sexenio salinista, el México del ya casi, un poquito faltó pa dejar de ser un país tercermundista, la ruptura entre ricos y pobres asalariados nos llevó a la aparición de estos Nuevos Ricos.
Los nuevos ricos son todos aquellos que ostentan un puesto clave en el gobierno. Lo que se mira de la siguiente forma, conforme te pegues a un partido, y camines en tu "carrera política", alcanzarás un estado de gracia que signifique la posibilidad de volverte un "cortesano de la Monarquía disfrazada de democracia que es la Partidocracia mexicana".
Los nuevos ricos son esos jefes de departamento, muchos de ellos jóvenes que pertenecieron en su momento a alguna sociedad de alumnos, las fuerzas juveniles del partido, sus cursillos de oratoria, su ve por los refrescos, sus ‘este es mi hijo muy amado, bautícenlo con poder', esos chiquillos y chiquillas que hicieron favores durante una campaña, siempre pegados a otro camarada con algún cargo en el gobierno.
Con una jefatura se puede comenzar la carrera para ser director, secretario, diputado estatal, presidente municipal, presidente estatal del partido, diputado federal, senador, presidente municipal, gobernador, encargado de una dependencia federal, candidateable a presidente de la República. Todo dependerá de tus amistades, tu entrega, tu lamehuevismo, tu inteligencia, tu ambición, tu capacidad de pisotear al que se ponga en tu camino. "... la ceguedad duplica la desgracia y la verdad rara vez penetra hasta el que gobierna por entre la turba de aduladores que le rodean...", nos dice Vicente Guerrero.
De esta forma en México se desprecia los estudios de licenciatura, posgrados: maestrías, doctorados, posdoctorados, y no porque nadie respete a un estudioso, a un científico, a un artista, llamándole maestro por acá, maestro por allá, sino que los estudios no son indicativo de una mejora económica en el 51% de todos los casos (vuelvo a ser parco), aunque no la excluye.
Para ascender económicamente de manera rápida, el primer paso y el último, cualquier paso que tengas que dar, te lleva de narices a estar frente a un personaje militante de un partido político. Para ascender en tu carrera política es el "dime con quién te llevas y te diré que cargo ocupas", y así un antropólogo social puede ser director de conservación, un ingeniero puede ser jefe de áreas naturales protegidas, un médico veterinario, jefe de la policía, y muchos más que no representan ni indican su conocimiento sobre el cargo al que son destinados.
Aún recuerdo que cuando obtuve las entonces conocidas becas del Foecay para poesía, como parte de los acuerdos firmados debería tener un Tutor; al segundo informe de actividades (media beca), le dije a la coordinadora del programa (me reservo el apellido), "ya va medio poemario y no me has dicho quién será mi tutor, me gustaría que le dieras una leídita a mi trabajo para ver si debo hacer algún cambio" y la mujer me contestó (muy linda ella, por cierto), "ay mi amor, la verdad es que yo no se nada de nada, mi tío es director acá y me dijo que si quería este trabajo para coordinar las becas, pero yo no sé nada de arte, veré a quién le pregunto, ¿tú no sabes a quién puedo preguntarle?".
Estos nuevos ricos vienen a ser parte de lo que he llamado la Sin Clase Política Mexicana. Estas personitas que defienden a muerte las elecciones, que acusan a los que no votan, a los que anulan el voto, y se indignan por frases como ¡Haz patria, mata un diputado! Que se echan tierra en la cabeza y hablan de incitar a la violencia. Pero déjenme decirles esto: No soy quien mete las armas a México, no soy quien tiene en su poder las Aduanas internacionales, no soy quien escoge a los Custodios penitenciarios, no soy ese Poder Judicial extinto, y al servicio de los Cortesanos (mírese el sueldo de los Sabios de la Suprema Corte, mírese cómo debrayan, cómo visten, cómo utilizan el Protocolo siempre en su favor, ejerciendo su "poder" sobre todo aquel que le dice: su señoría, señor presidente, señor diputado, mis respetos.
Uno lee a Lorenzo de Zavala y pareciera que sus escritos me los dictara en el hoy. Lorenzo de Zavala -ese verdadero republicano e independentista- describe cómo era el Congreso de su tiempo, los partidos, los masones, los religiosos, los españoles que habían firmado y marchado en el acto de independencia, se cocían la carne unos a otros para acabar con Iturbide, uno a uno los va nombrando, y pudiera seguir nombrándolos hasta el hoy, 2011. Nada ha cambiado, y nos dice, fulano de tal, español, lucho en contra de los insurgentes, luego a favor, firmó el tratado, congresista, zutano de tal, español, luchó contra los independentistas, firmó el tratado, congresista. Volviendo a las sabias palabras de mi amigo: "si yo estoy bien, por qué los demás no". ¡Corran de nuevo a las urnas, gritan porras, hurras y vivas, y luego marchen por la paz, pinten pancartas, y al final, dejen de dolerse en los impuestos, en la carestía, en la falta de oportunidades "a que lloren en mi casa, que lloren en la tuya"!
El poder Judicial ha desaparecido. Está tan sucio que no es posible verlo, y aún así nos piden denunciar, ¿denunciar ante quién, si son ellos, el Poder Judicial los responsables de tanta muerte? De liberar a asesinos confesos, de condenar a gente que no parla español más que su lengua originaria, de "se nos escapó el Chapo", de "no hubo pruebas suficientes, que haya dicho en Youtube que él la mató, no es prueba", y las leyes se rompen, se costuran, se rompen, se violentan... pero no mueren magistrados, no mueren diputados, no están en la cárcel "el señor de las ligas" "bejaranos hay, bejaranos somos", no se puede juzgar a Luis Echeverría, no hay porque juzgar a nadie si los de Atenco se lo buscaron.
La brecha seguirá creciendo si lo permitimos, ahí está: los nuevos ricos y los pobres asalariados. Yo me he convencido (¿y tú?) que la Anulación del Voto, es un acto responsable y muy bien pensado, el más responsable para mi visión. Tiene que ver con ignorar, en sus propias reglas, a los partidos políticos. Si de por sí alguno de ellos ganará en esta fiesta, dejémoslos solos revolcarse en su "lodo mediático", que valoren sus cuitas: la prensa, la religión, todo aquel medio propagandístico, los artistas pop, aquellos artistillas de masas (the superstars mexicas), todos juntos y desde distintos sitios te dirán que Si tienes valor o te vale, que Tu Rock es votar, Denunica, Denuncia, Vive sin drogas, Vive con drogas, y tanta pendejada propagandística como puedan.
Cierra los ojos, tápate los oídos. Donde haya, toma, cuando haya, toma, acepta lo que te den, porque quieres aceptarlo, no porque no tengas opción. Usa el sistema.
Porque opción, la tienes, aún no nos la quitan. Tienes la opción de decir: anularé mi voto, de escribir en la boleta Ningún candidato merece mi voto, tienes la opción de decidir, de manera personal, que nadie decida por ti.
Te acusarán que eres retrógada, te dirán lárgate a Venezuela, castrista, izquierdoso inútil, vago comemierda, y muchas linduras más, como cobarde, traidor, incitador, el adancito solo quiere la violencia bu bu bu, y cuando tú les digas: Puto el que vote, se indignarán, cuando te pongas tu camisa de ¡A los gobiernos se les exige no se les aplaude! Te querrán desvestir, dirán que violentas la paz electoral.
Cuando tú mismo pongas en tu barda, en tu artículo ¡Haz patria mata un diputado! Te dirán que "la violencia solo trae violencia", "que el amor y paz vencerá sobre los malos" "que al infinito y más allá en nuestro blanco corcel con colita de arcoiris", que el karma se te revertirá, que mereces la cárcel, te dejarán de hablar y te dirán inconforme, incongruente, irreal, pero yo les digo junto a Pablo González Casanova: "La mejor justicia es la mejor contrapropaganda"
Y Pablo González Casanova nos lo escupe al rostro: "Siempre que aumenta la propaganda, aumenta la intervención del Estado, la censura, los tabús, los silencios, las prohibiciones, la importancia de la policía", y miremos a todos lados, encendamos la tv para escuchar las noticias, miremos lo que nuestros amigos nos dicen de su entorno. México no está perdido, la grandeza mexicana sigue ahí, en el campo, en sus volcanes, en sus selvas, en sus lagos, en sus letras. Pero está muy claro que los partidos políticos son uno de los terribles frenos para el país (no el único), son la causa de la violencia actual, con sus malas decisiones, con las aprobaciones presupuestales para la guerra, porque solo miran alrededor de ellos, y todo lo ven lindo, y seguirán pensando "si nosotros estamos bien, por que ellos no", "indios quejosos".

Mujer dijo
Me ha gustado bastante el punto de vista que has puesto para escribirnos este articulo, asi que espero que nos cuentes mas!
1 Julio 2011 | 02:44 PM