Machitos detrás del ordenador ... Adán Echeverría
Por eso hemos ido bajando, año tras año,
la edad de ingresar al parvulario, hasta que,
ahora, casi arrancamos a los pequeños de la cuna.
Ray Bradbury
Lo de irresponsables lo serán ustedes, decimos siempre de los otros. Esos son los que alaban y alaban al director de su periódico con tal de tener dividendos económicos. Esos de ahí son los que ensucian el trabajo periodístico. A nosotros, en cambio, hasta nos clonan nuestro semanario, a nosotros nos miran de reojo, no nos reparten bien el pastel, nosotros somos los de la Dignidad, aquellos son los Soberbios.
Qué mal libro, qué malos poemas, seguro estuvo arreglado el concurso, segurísimo de que todo es un Compló, haz patria mata un diputado, haz patria quema un chilango, de acá no saldrán vivos, quitemos la estatua de Los Montejo que atenta contra nuestra raza, contra nuestro mirarnos mestizos y lindo-hermosos, vamos a la marcha del silencio, amarrémonos de brazos en cada árbol pa que no lo corten, tiremos leche en la secretaría de agricultura, digamos del vegetariano que es una cabra come hierbas, malditos los que vayan a ver a Shakira, los que comen carne son unos animales, esos desgraciados hippies, esos brutos que matan a los pobres toritos, ya me gustaría que viniera el Minotauro a cogérselos a todos de los cuernos, cuernos los que le sacaron al de la "fundación producir", esos sí que son buenos cuernos y bien puestos, a mi mujer me respeta, la india aunque se vista de gober india se queda, el gran varón es una cumbia y no un gobernador saliente, aunque diga que gracias a él Cancún es el principal destino turístico de Latinoamericana, o aunque uno vaya por los caminos de Quintana Roo (tal vez la cegazón del hermoso sol me impidió ver las mejoras de su gobierno, a mi no me lo vengan a contar, recién viajé a la zona maya) y pueda darse cuenta del abandono de los servicios públicos en Bacalar, con sus polvosas callejas, aunque uno vea el estado en que se encuentra el poblado de Tihosuco y su falta de atención, aunque uno mire, vea y compruebe como existen dos Quintana Roo, uno en la Riviera Maya, Isla Mujeres, Tulum, Cozumel, Puerto Juárez, Cancún, y bueno, hasta Chetumal, y un Quintana Roo muy diferente tierra adentro.
Ese es el Gran Varón que promocionan con bombo y platillo, esos geniales de la prensa yucateca (algunos sectores), y es entonces cuando cualquier hijo de escritor (por no decir hijo de poeta), puede venir a insultar con cualquier terminucho infame a la gobernadora de un estado, o se puede hacer apología de cualquier gobernador saliente. Es entonces, queridísimos lectores, que uno se mira al espejo y dice, y con estas lecturas pierdo mi tiempo. ¿A esto es a lo que debemos enfrentarnos el día a día? ¿Merecemos esta prensa? ¿Merecemos estos columnistas? ¿En verdad nos merecemos este México?
Mientras que en un mundo Orwelliano se trazan los ideales de la educación subliminal, y en el trabajo de Fahrenheit 451 se habla de la desaparición de los libros, uno se da cuenta, que el crimen gubernamental ha tejido sus lazos como raíces que van penetrando los círculos sociales, atentando contra la educación por todos los caminos (da tristeza aquello de titulaciones por promedio, titulaciones Express, estudia tu preparatoria en tan solo 24 horas). La prensa toda, impresa, virtual y de radio y televisión se jacta del insulto y luego se sienten insultados.
¿Cuál es el límite? Yo tengo desde mi plataforma, desde mi ordenador, una sola moral, la que llene mis bolsillos y me brinde las amistades necesarias. Cumplo a cabalidad con defender a Patricio, con defender todo personaje del PRI, con buscar toda portada clara sobre las aventuras de Andrés Manuel. Tener una pluma me hace escritor. Tener una lap, un ordenador, una paquetería, una plataforma web y entonces ya soy escritor, crítico, politólogo, y cuánto terminucho queramos inventarnos para los demás. Así entonces podemos sacar nuestros textos con base en el "berrinche periodístico".
Dice el poeta: "a mi el periodista me quiere o si no mi amistad se la pierde", y dice bien. Esa es la lectura de la prensa yucateca al día de hoy. Los reporteros que persiguen el boletín de prensa, y copian las notas del otro compañero del gremio.
Esa es la forma de hacer noticia. A un lado quedan aquellos jóvenes que han creado desde la basura muebles para el hogar, aun lado quedan esos graduados de cada año de las facultades y diferentes licenciaturas.
Aun palpitan en mis oídos las estúpidas palabras del director de la Facultad de Contaduría y Administración quien dijo a los egresados: "Muchos son los llamados, pocos los elegidos" parafraseando de manera errónea a un personaje de la literatura bíblica. Uno se queda con cara de ¿cuál es la esperanza? Si de los muchos que lograron graduarse pocos serán los que triunfen (yo añadiría, los que se peguen a un partido político, a una empresa que sirva a un partido político, los que se lleven con militantes de un partido político, los que trabajen en la administración pública, los que se casen con alguien de un partido político). El error está en no saber leer. En utilizar hasta el hartazgo esas citas citables que aprendimos de memoria del Selecciones del Reader's Digest, y nos las aprendimos bien: "Muchos serán los llamados, pocos los elegidos", qué esperanza en verdad para los pobres egresados de la Facultad de Contaduría.
Se puede acusar de misoginia a un investigador que escupe sus fobias, por sus palabras publicadas en el Diario de Yucatán, y con aquel Cumplió como varón, Se fue como varón, Yo amo a ese varón, Yo quiero un rato al lado de ese varón, Ese es mi varón, Dame duro varón mío, ¿a quién se acusa o felicita?, ¿a los editorialistas del Por Esto!? ¿a su líder espiritual y dueño?, ¿a quién? ¿Contra quién se lanzará el equipo del Instituto de Equidad y Género, porque sus palabras implican un Las viejas no cumplen sólo los varones?
La mata se mueve desde donde viene el viento. Y cuando el viento es un viento nuclear, la mata se vuelve cenizas. Esa ceniza es la que somos todos los lectores. En eso nos convertimos. Muy justo es la diversidad de ideas. Si alguien quiere abanderarse con la sonrisa tricolor priísta, en su derecho está; si alguien quiere plantarse con su plataforma editorial blanquiazul, es muy justo; si alguien quiere poner en toda portada de su periódico el rostro de Andrés Manuel, es su derecho, es su lana, es su capacidad de "poder" hacerlo. Como la tuya es no comprar esos periódicos, no leer esas noticias, o leerlas y no engancharse. Mucho mejor será quedarse cual cómodo espectador a ver arder Roma, beber y beber, fumar y fumar, mientras a estos cristianos se los devoran los leones de la ignonimia.
Si las palabras de Ramírez Carrillo fueron vertidas desde el espíritu misógino, su familia será la primera en develárselo. Su madre, sus tías, sus hermanas sabrán por dónde va el texto. Si la lectura es una lectura fraudulenta, habrá de verse por qué hacer esta lectura, ¿cuál es la finalidad?
Desde mi parte, como todos los partidos políticos y sus militantes me causan risa, pena, y hasta vergüenza, no puedo más que conmoverme con los lectores que luego son acusados de que nunca leen, por los entes estadísticos. ¡A qué leer tanta mierda periodística!
Ya lo dijo aquel celebre cobarde que un día renunció al PRD para luego renunciar a su renuncia: imbécil es aquel que piensa que el otro es el imbécil, y escrito esto, se esconde como machito detrás del ordenador.
¿Qué eres entonces, periodista, columnista, crítico, o machito de ordenador?
Detrás del celular, detrás del teléfono, detrás de la hoja en blanco, todos lucen su machismo y su valor. Cualquiera.
