Guerra, guerra, sin tregua al que intente ... Adán Echeverría
Yo he desertado y cruzo la frontera
Leopoldo Marechal
Muchos comunicadores siguen y seguirán haciéndole la corte a la Partidocracia, y ésas sus formas autoritarias de regular la gestión de sus licencias, permisos y concesiones del espacio para la transmisión de sus ideas. Y hablamos de libertad de expresión. La Aristegui los expuso y bien, dijo cómo su salida de MVS Radio se debió a la presión ejercida sobre sus jefes, directores de la empresa, y una tenue amenaza de no darles las concesiones del espacio para lanzar nuevos proyectos de comunicación, y así hacerles perder millonadas de pesos mexicanos. Pero de ahí, a que en las esferas bajas de la radio, de la prensa, en los hombros de esos que se aducen como "comunicadores", detengan su pensamiento, les importe más el tintineo en el bolsillo, les interese más el "a que lloren en mi casa a que lloren en la tuya...", y no quieran perder sus refinados estilos de vida, o sus, oportunidades de estar pegados a la mata (cual cuento de Pinocho, ese esperar por el árbol de monedas), hay una gran distancia.
En ese interés siguen diciendo cosas como: la guerra sucia, coño, yo me pregunto ¿cuál pinche guerra es limpia? Hacer de Sun Tzu, un militar de antaño, un filósofo a lo Confucio, a lo Gandhi, a lo Spinoza, es un exceso. Se quejan de la violencia, pero asumen El arte de la guerra, como una obra que debería leerse juntito al I Ching, y los manuales de Feng Shui, o del Reiki. La guerra es eso y ya, muerte, sangre, trampa, traición, es sucia por definición. Idiotas. Harto estoy de que se asuman periodistas o escritores y no puedan ser creativos, no tengan palabras nuevas, novohispanizar, recalentar la lengua, jugar el adjetivo al límite, los guerreroncios, las guerreruchas, los guerrerismos, de tanto donde sacar se limitan a repetir noticias, a consultar las agencias, jamás investigan, son reproductores baratos de lo ya hecho. Invéntense por piedad. No existen guerras limpias.
Claro, vendrán los doctos a gritarles al adancito, bobo, desde 1960 y 1970, el término guerra sucia fue usado para llamar a las practicas de terror de las grandes dictaduras latinoamericanas, tralalí, tralalá... y cosas en las cuales me rasco los huevos y les digo ¿Y?, ¿por eso entonces No pueden reinventarse? Esa es la razón que al 2011, años ha de una Revolución de francesitos, de nombrecitos a lo Robespierre, a lo Voltaire, a lo cómo se llama ese señor que escribió algo así como El contrato social... ¿Cristo?, no, ¿El ché?, No. Ya sé, seguro fue Gómez Morín, como ya tiene estatua. No, idiota. Ese de Juan Jacobo, por aquello de castellanizarlo todo; pues sí, esos amiguitos, dijeron No queremos rey, no queremos rey, y algunos perdieron hasta la cabeza a los 37 años. Pero bueno, ahora los señores de la prensa dicen "guerra sucia", dicen Trostky, Perez Troika, y le llaman al Ruso Brailowsky, para ver si el tiene una nueva reforma para su Izquierda. Dobla a la izquierda, pégate, que acá es el clandestino.
Mienten los hipócritas que dicen: habrá que reglamentar par hacer una guerra justa, que se deje entrar a la Cruz Roja, que se marque un cómo debe ser la guerra pa que sea limpia. Díganselo a los 3 mil niños muertos en esta guerra de la Partidocracia.
Dicen los comunicadores, la guerra que ha desatado el Crimen Organizado. Pero yo les digo, mis queridos mios, no son los malhechores, es únicamente la Partidocracia, enriqueciendo, like always, a los amadísimos gringos. Nuestros capitanes américa, nuestros súper héroes exportadores de paz, y de armas, claro. Ellos venden armas a la delincuencia, ellos venden armas a la Partidocracia, ejércitos y policías, seguro hasta tienen el mismo número móvil del contacto: ora no puedo venderte hermano Z, todo mi armamento se lo vendí al García Luna, pero ve y róbale. Coño, me va a matar mi jefe, su compadre el García Luna es bien jodón, dispara y se esconde, dispara y se esconde, además de que sus armas que compra primero las prueba con sus putitas y sus cacerías con toda su raza, y ya luego se las pasa a los milicos.
Luego no se puede celebrar la primera piedra de la Universidad Espacial Mexicana, o el Colegio de Posgraduados en cada región de México, no se puede hablar de un mejorar el monto de las becas por excelencia, una repatriación de cerebros, NO, se celebra la compra de un submarino, la entrega de 10 helicópteros Black Hawk (esto seguro por la película, ni usarlos saben), de una millonada para la Cédula de identidad, pero si ya hay fierros pa las reses, pa que gastan tanto.
Aún recuerdo la cara de imbécil de un Ernesto Zedillo luego del desfile cívico militar en su gestión. Nunca televisaban esa ceremonia, y se les ocurre; llega un soldado -marchando y todo, aporreando tacón- y dice: El parte de hoy... y al leer, habla de bajas... ja ja y ja, en un desfile dos aviones chocaron en el aire y murieron unos pilotos aéreos (si miento que corrijan, pero cierto es que hubo su muertito en este ejercicio). Si contrabajo manejan a sus mulas, cómo los ponen a pilotear a lo Top Gun, quizá porque estaba de moda el vídeo de La Incondicional.
El caso es que en este fallido sexenio de Fecal, los 82 años de gobierno de la Partidocracia (70 del priato, y los casi 12 del panato -solo por joder), han armado hasta los dientes a estos muleros. Uno alimenta a la fiera y luego la fiera rompe la soga, cuidado.
Se habla de asesinatos de periodistas, de asesinatos de activistas, niños mueren, jóvenes estudiantes, becados y de niveles óptimos de aprovechamiento escolar, pero los Nuevos Ricos, a presumir con qué artistas se casan, a usar vestidos de diseñador, todas esas cosas que le han aprendido a los cortesanos de otras monarquías.
No aspiran a estar en los libros de historia, o en las estampitas para las planillas de la secundaria, NO, ellos lo que buscan es tener los arrestos de saber cómo posar ante el Hola, o el Vanidades, posar en la portada de Cosmo, salir junto a Shakira, o Juanes, llevarse con Elton John, aunque luego lances tus bombas yucatecas que el inglesito jamás entenderá. Esto de las bombas, nos tiene todos a punto de reventar. Yo me voy al concierto de Elton John y luego corriendo a la vaquería, ahí si hay música de a de veras.
El reto es claro. Lo que nos queda es simple.
Hacerse a un lado. Ya recuerdo una fiesta de quince años, cuando era aún un chamaco puñetero. Ahí persiguiendo una faldita, pensando en las pestañas de una morenita y entonces que se arma la gresca. Un grupo de jóvenes enojados corre hacia la fiesta, yo estaba en medio con mi noviecita, y nos quedamos detenidos, en silencio, entre ellos. Nadie nos tocó. Ni siquiera nos vieron. Golpes, palos, piedras, algún disparo, el brillo de las navajas, pero a nosotros dos, nadie nos tocó. No era nuestro pleito.
En esta época ni así te salvas. Disparan por disparar y lo que se atraviesa se muere. Los partidócratas llaman a eso Bajas de Guerra, porque no saben lo que es la Guerra. No leen las hazañas de las guerras mexicanas, descalifican a los escritores de antaño, he escuchado a ensayistas de Tierra Adentro decir, pero yo aborrezco a José Luis Martínes (el compilador magistral de El Ensayo Mexicano Moderno), dicen de Guillermo Prieto, puras babosadas, dicen de Fernández de Lizarde -el Pensador Mexicano- que gran fiasco, y no leen, escriben mamotretos poéticos, ensayos en salsa de orégano, pero ahí, en las Salas de Lectura, en el Rincón de Lectura, para que nuestros niños no aprendan nada, no valoren nada.
Esos son los escritores chistosotes que de los próceres de esta ¿Patria?, se quedan con "los cientos de botones del vestido de la amante de Porfirio Díaz", pero no sobre las tácticas de guerra. La frase de Zarco de "Nunca digas como periodista lo que no puedas sostener como hombre", no se la enseñaron a los lectores de noticias como Dóriga, Carlos Marín, Gómez Leyva. No te hace hombre el dinero, sino la conciencia.
Esta no es la guerra de los "delicuentes", es la guerra que la Partidocracia financia con nuestros impuestos, aprobando y aprobando presupuestos al Ejecutivo, para que FeCal se paseé con su uniforme verde olivo. Me gustan esos machitos detrás de sus guaruras.
Esta no es la guerra de los mexicanos, es la cortina de sangre para continuar destruyendo el país. Los Nuevos Ricos (partidos políticos y militancia partidista) tienen un país, flotando en el dinero de la recaudación de impuestos; mientras que el resto de México, el de los Pobres Asalariados (todos los que no militamos, y los que Anulamos el voto en toda elección) tenemos un país muy diferente.
Esos son los dos bandos. Armas hay por todos lados (ojalá caigan igual en mis manos, si ganara lo de Peña Nieto) pero bueno, he acá mi arma. La palabra, y he acá mi voluntad, mi pecho al frente. Y acá está también la terrible hoja en blanco, donde comienza la batalla. Esa batalla de ideas, de jamás callarse. De sentirse un poco lo que dice Nicanor Parra: "yo también soy un dios a mi manera / un creador que no produce nada", y ese tiene que ser el espíritu.

Mujer dijo
Pues veremos a ver como termina todo esto porque este tipo de guerras hacen que haya muchisimos enfrentamientos..
1 Julio 2011 | 02:47 PM