Equilibrar los daños colaterales ... Adán Echeverría
Con esta noticia despierta la comunidad poética de México: "La Procuraduría General de Justicia confirmó que una de las siete personas encontradas en el interior de una camioneta en el fraccionamiento Las Brisas de Temixco es Juan Francisco Sicilia Ortega, dijo del escritor y periodista Javier Sicilia. A través de un comunicado, la dependencia reveló que Juan Francisco era estudiante, tenía 24 años de edad y residía en el Fraccionamiento Primavera de la colonia Delicias de Cuernavaca. El reporte de los servicios periciales revela que el joven fue hallado sin vida con otras seis personas dentro de una camioneta Honda tipo Civic de color arena, con placas de circulación del estado de Guerrero. Según el dictamen todos presentaban visibles huellas de tortura y estaban atados de las manos y pies. La fiscalía estatal solicitó en este documento a la policía federal reforzar sus esquemas de seguridad en la autopista México-Acapulco, especialmente en el tramo que corresponde a Morelos, debido a que en las últimas semanas han abandonado cuerpos en diversos puntos. Hasta el momento se han identificado seis cuerpos.".
Y definitivamente no es el primer caso.
Conocida es la poesía llena de misticismo cristiano que pervive en la obra de Javier Sicilia (Ciudad de México, 1956), quien desde temprana edad vivió en medio de un ambiente enmarcado por la fe católica, y a quien le fue otorgado el Premio de Poesía Aguascalientes en el año 2009.
Ni la poesía, ni la mística, ni la fe puede prepararte para perder un hijo de 24 años. Mucho menos encontrar su cuerpo en una camioneta y tener que ir a identificarlo, mirarlo desfigurado, con huellas de haber sido torturado y sentir la impotencia de "jamás volver a verlo sonreír". Es antinatural la perdida de un hijo. Lo natural es morir antes que ellos. Sin embargo, este doloroso momento que pasa la familia Sicilia, jamás vamos a poder solventarla ni con protestas estériles, ni con notas que no hacen más que alimentar la herida moral, la herida del alma. Nunca podemos decir "lo siento", cómo putas podemos sentirlo. De ante manos me disculpo por usar su nombre su memoria, pero la irritación contra la partidocracia es enorme en este momento. Tengo hijos, y tengo miedo de violentarme si les pasara algo.
No es el primer caso en esta "guerra" de la partidocracia (que no solo de FeCal) contra el narcotráfico, en que se toca a personajes de la literatura o sus familiares. El 6 de enero de este mismo año 2011, ocurrió el asesinato de la poeta Susana Chávez, quien fue encontrada con una bolsa cubriéndole la cabeza y la mano cercenada.
En este mes de marzo, el joven de 24 años fue asesinado junto con seis personas más y dejadas en el interior de un vehículo abandonado.
Amigo lector, no hay que hacer la defensa de que el hecho de tratarse de la comunidad artística a nivel nacional debe ser de mayor importancia. No. Sino darse cuenta del claro reflejo que implica que cualquiera de nosotros, tú que eres estudiante, tú que eres artista en ciernes, tú que eres vegetariano, tú que eres budista, tú que vas a un antro, tú que no sales nunca, tú que solo ibas a la escuela a realizar estudios de posgrado, tú que ni siquiera bebes alcohol, que no te drogas, tú como yo, todos estamos expuestos, junto con los policías, agentes, y soldados. Todos hemos sido llamados algo así como "bajas de guerra", "daños colaterales".
Hay que hacer un recuento de que cada peso que nos quitan de impuestos debe traducirse en servicios públicos, seguridad, educación y salud, cuando menos. Y es precisamente en aquello de la seguridad en lo que siempre nos están fallando. Nos fallan en todo, pero cuando fallan en brindarnos seguridad, es el colmo. Los diputados y senadores no sirven para nada.
No podemos culpar únicamente al Ejecutivo Federal ni a sus ideales populistas que le atraigan la atención de la ciudadanía por haber cometido un fraude electoral en 2006. Lo que hoy sucede en México es mucho más grande.
No me cansaré de repetirlo. Por qué los diputados, senadores, altos funcionarios de gobierno, o de las cúpulas políticas, no tienen miedo. Es difícil sentir miedo con tanto cuerpo de seguridad alrededor de ellos. Seguridad que se paga con tus impuestos.
La gente en esos puestos políticos son Nuevos Ricos. Del ahora algunos. Desde siempre muchos. Pregunta en la literatura por los Creel, por ejemplo. Por los Gustavo Madero, y verás, desde donde viene su fortuna, desde donde viene la búsqueda irracional de su permanencia en la escena política.
Ellos han construido esta violencia con la falta de oportunidades, la mala educación, la debacle moral, la generación de cotos de culpa hacia las sociedades religiosas, permitiéndoles el establecimiento de sus cúpulas de poder que arrastra masas hacia la ignonimia y la decadencia de sí mismos.
Esto es la Partidocracia. Yo les aseguro mis lectores, que ellos sentirían miedo si fueran sus hijos los que mueren. Si en vez del hijo de un escritor muriera asesinado un Cardenal Norberto Rivera, muriera asesinado y torturado un Santiago Creel, muriera asesinada y torturada alguna hermana, tía, sobrina, hija de Josefina Vázquez Mota. Si muriera asesinada, violada, con las manos cercenadas alguna mujer de la parentela de Andrés Manuel. Si la esposa de Ebrad fuera raptada. Si la novia de Peña Nieto, o su ya mujer, fuera violada y mutilada. Si Sandoval Iñiguez fuera metido en una cajuela. Si Lujambio, o Encinas, si Lozano o Elba Esther, si ellos fueran cercenados, torturados, o cualesquiera de sus familiares. Si la esposa del presidente de la República, directora del DIF nacional fuera raptada, violada, mutilada y secuestrada. Seguro estoy que el pensamiento sería diferente.
Hoy miraba la farsa de Eduviel Ávila Villegas decir a sus simpatizantes "tuve una reunión con mis hijos, y les expuse que si me daban permiso para ser candidato a la gubernatura del Estado de México" y sus niños sonreían. Mucho quisiera yo que fueran secuestrados, mutilados, abandonados en camionetas en algún hotel. ¿Ustedes creen que si ellos no fueran intocables, la inseguridad sería la misma?
¿Por qué mis hijos no pueden tener guarda espaldas? ¿Por qué tengo que pensar en tener guarda espaldas? ¿Por qué es necesario que existan guarda espaldas?
Dirán que es un exceso que alguien tome la pluma, ataque la hoja en blanco deseándole el mal a otro. Pero yo les digo, ¿acaso ellos se preocupan por mi? ¿Acaso ellos se preocuparon por alguno de esos muertos? ¿Acaso Felipe Calderón pidió perdón, corrió a alguien cuando aquella madre le reclamó la muerte de sus hijos? Yo no les importo a los militantes partidistas, tú no les importas, ellos no deben importarnos.
¿Qué si los sicarios fueran gente profesional en busca de buen billete y apuntaran bien sus herramientas, sus deseos, sus armas, sobre los familiares y personajes de la partidocracia toda, la seguridad del país sería la misma? Ya lo dijo aquella mujer que perdió a sus dos hijos, y de frente a Calderón: si fueran sus hijos los que secuestraran, movería mar y tierra en su búsqueda, y en capturar a los responsables.
Señores Sicarios, jefes de Cárteles, policías corruptos, se los imploro: Apunten bien sus armas, los del dinero son los Nuevos Ricos, no la sociedad. Si tienen sed de sangre, mátenlos a ellos. Si quieren dinero fácil, secuéstrenlos a ellos. Si quieren cambiar este país, con base en ganar esta guerra, asústenlos a ellos y expúlsenlos del país. Quítenles sus fortunas. Pero dejen en paz a los jóvenes y niños de México.
Pero no. Aun no hacen caso. Se trata de que nosotros seamos las víctimas. Se trata de Susana Chávez, y miles de susanas, se trata de Juan Sicilia, y miles de juanitos, se trata de Javier Sicilia y miles de javiercitos. Se trata de nosotros.
De tus hermanos, primos, padres que pueden salir cada mañana o cada noche y tal vez no regresar. Que puedes ni siquiera salir, y que entren a tu casa y te maten. Y ya nadie quiere detenerlos.
Dice César Duarte que necesario es que los "ninis" sean ocupados por la milicia. Y recién decían en el Distrito Federal que los militares enseñarían a practicar el civismo y la forma de rendir honores a la bandera a los niños de pre escolar. Mi lectura continúa siendo: La militarización del país.
Ojalá la iniciativa de César Duarte pase el Congreso. Ojalá que a todos los que no pueden estudiar o conseguir trabajo por culpa del Gobierno los recluyan en la milicia. Que otro signo queremos ver para darnos cuenta del golpe de estado a la Democracia que se ha dado en este país. El golpe de estado silencioso que se ha perpetrado.
Los militares tienen el poder de brindar protección a la Partidocracia, a los Nuevos Ricos. Eso es lo que sucede en México.
Yo me conduelo de la muerte de todos esos jóvenes. Me conduelo de la muerte de esos niños. Y lanzo todo mi odio a los partidos políticos y sus militantes.
Abandona ya la militancia partidista. Sálvate
