La mona presidencial ... Adán Echeverría
cada vez que el Presidente exija mirar en positivo el saldo
de su estrategia, habrá que recordar que la guerra contra el crimen organizado,
lanzada (...) en diciembre de 2006, tuvo, tiene y tendrá un objetivo político.
Carlos Loret de Mola
No son las ropas lo que somos, es el intelecto lo que nos forma. En el principio fue el Verbo, gritan desde las cantinas, y el Verbo es Acción, y el Verbo es la Palabra. Palabra es lo que somos, nos conforma. Las hablamos, las pensamos. Todo tiene un nombre. Y ese Nombre es lo que nos da sustancia. Somos nuestro Nombre. En una época electrónica donde el ordenador es la frontera entre los cuerpos, la trinchera para lanzar el discurso, los signos y significantes forman nuestra presencia. Sabemos que detrás de cada idea hay un Nombre, (desde el señor anónimo, el nickname, el ávatar) nos llamamos de alguna forma, y nos enteramos de nuestro Nombre que al final es el signo que nos representa, y sobre el cual, los que nos leen se figuran nuestra imagen, nuestra forma. El fondo entonces está habitando el Nombre. El Nombre que somos y que nos contiene, como dicen algunos locos que el cuerpo es el envase de nuestra alma, el Nombre es la etiqueta con la que nos anunciamos.
Nombres hay en el tiempo literario, en la historia de la manifestación de ideas desde donde nos lanzamos a reconocer al otro, al que está ahí, al que nos influye. Todo lo que somos lo somos por el otro que nos rodea. Pero somos lo que llega filtrado a nuestras emociones y nuestros pensamientos. Nuestras ideas resultantes de nuestro intelecto quedan amparadas en nuestro Nombre.
Ahora bien, en Nombre de quién se hace esta Guerra en México. Se le llama Guerra contra el Narco. El Narco entonces es el nombre del adversario. Una lucha entre una entidad llamada Narco, contra otra entidad que ostenta el nombre de Estado. No conocemos que hay detrás de la entidad Narco. Nos presentan retratos, personajes, performance de capturas de este y aquel, con sus respectivos Alias. Fulano alias El conejo, Zutano alias El zopilote, Mengano alias El Criminal, ¡lotería! Diría mi abuela.
Por el otro lado de la guerra se encuentra el Estado. A este lo dibujamos mejor. No es un alias, está formado por la conjunción de siglas: Panpripevmprdptconvergencia, algo como esto sería su acrónimo. Alias La Partidocracia, alias Los Nuevos Ricos. Todo tan etéreo, todo intangible. Pero vemos sus rostros, los rostros de los representantes partidócratas que son quienes asumen el compromiso de asignar los presupuestos de la Fallida Guerra. Luego entonces cómo pueden acusar al titular del poder Ejecutivo. ¿Con qué cinismo acusan al de enfrente si ellos están sumidos en el mismo estercolero? Ellos tienen manchados los pies, las manos, la cabeza de sangre. Desde Muñoz Ledo, Noroña, Gustavo Madero, Monsreal, todos, ni uno se salva. Hay suficientes niños muertos a este 2011 para que a cada uno le toque su cuota de sangre. Cada niño, joven, mujer, abuelito, policía, narco, que ha sido asesinado, ha derramado su sangre sobre los pasillos y las curules de San Lázaro. Ellos son los asesinos. Y nosotros, los de por acá. Los que tenemos que escondernos. Los que salimos a la calle con miedo. Nosotros no estamos diciendo, como muchedumbre: crucifíquenlos.
NO. Seguimos confiando en la historia. En aquellos héroes. Seguimos esperando el regreso de Kukulkán. La vuelta de Cristo. El retorno de Quetzalcoatl, por ver si alguna deidad nos hace justicia. Ofrecemos a nuestras mujeres, nuestro trabajo, nuestro dinero, nuestra entrega, nuestra creatividad, pero estos cínicos nos defraudan, nos defraudan.
Anoche, miraba el Canal del Congreso, ese reallity show mexicano, y discutían acerca de la reforma laboral. Ptpanprd, estaban siendo moderados por algún compañero comunicador. Uno decía, es que ya hicimos, ya tenemos dicho, ya dijimos, escribimos, propusimos que ningún niño trabaje, debe estar proscrito, cuidado, cuidadito. Otro más azuloso decía, con bonachanería: pero cálmate, hay que tener respeto, hay que sentarse con ganas de dialogar, hay que querer escuchar al otro, y luego uno amarillinegro, decía, moviendo los hombros, con ademán de: hagan lo que quieran que a nosotros ni nos avisan, ni nos escuchan, ni nos toman en cuenta, pero haber si les dejamos pasar su propuesta. Al final, media hora después, el compañero comunicador voltea a la cámara y dice (para reírse) bien, estimados televidentes, esto es una muestra de cómo nuestros diputados trabajan día con día, luchando para ponerse de acuerdo, exponiendo sus puntos de vista... Claro claro claro, si sabemos que así es como trabajan. Lo que me pareció súper raro era que los tres se les veía como enfermos, como que tenían sobrepeso, quizá los anillos y relojes de marca, quizá los sacos y la ropa de diseñador que les cansa, o les lastima la piel, quizá estaban empachados, o preocupados de ¿a qué putero irían luego a tirarse unos 100 mil pesos? No sé, se veían preocupados por México, tristes, lastimosos, como si pasaran hambre, padecieran alguna enfermedad viral, de esas de los tres cochinitos.
Sabido y muy sabido es lo cínicos que son estos personajes. Con su reallity show y todo, y aun con eso, las reformas no salen, y las que salen, son en extremo tendenciosamente en busca de arreglos. El Teatro de la Democracia en México está muy bien montado. Como artistas son excelentes, que no como pensadores. Con ellos se aplica la Tesis de Francis Fukuyama, la historia política acabó, cuando todos se pusieron de acuerdo, en explotar la economía en beneficio de tan sólo unos cuantos, el triunfo del Capitalismo, el triunfo total de esta forma económica sobre el resto de las tendencias mundiales. México es el claro ejemplo, disfrazar la Monarquía de Democracia.
La Partidocracia gobernante en México, tiene su propio Alias y se nombra Democracia. Todo nos lleva de nuevo hacia el Nombre. La mona aunque se vista de la seda presidencial, mona se queda. Hemos resuelto el enigma de la política Mexicana. Pueden disfrazarse de Democracia si lo desean, sabemos que en su mente solo brilla un ideal monárquico, una idea de Nosotros los Partidócratas reynamos, y esos Pobres Asalariados tienen que rendirnos tributo, aplaudirnos, festejarnos, entregarnos el dinero que ganan, disfrazado de impuestos.
Por eso, mis hermanos, hay que borrar completamente y de raíz a los partidócratas, refundar la Nación bajo un esquema nuevo, que quizá aún no tenga ni siquiera Nombre, pero hacia el cual, todos, debemos de caminar.
Sabemos que el Ejecutivo actual, luego de robar las elecciones de 2006, planteó la Guerra desde el arranque de su administración como uno de los métodos para obtener la legitimidad que no le habían dado las urnas. Y como apunta Carlos Loret de Mola, junto con muchos mexicanos, miles: la guerra ensombreció la disputa postelectoral.
¡Qué listos!, ¿no? ¿O acaso, qué tontos creen que somos los otros? No caigas en el juego acusatorio de que por ignorar a la partidocracia violentas el sistema electoral mexicano. Ellos nos han dado la violencia, nosotros tomamos sus mismas reglas y con ellas los venceremos. Anular el voto es la mejor opción. ¿A qué creer en estos obsoletos partidos políticos? Caminemos hacia nuevos ideales. Reinventémonos.

Mujer dijo
Me voy a guardar vuestro blog en mis favoritos porque estoy aprendiendo un monton de cosas con vostoros.
1 Julio 2011 | 02:56 PM