cena para dos
y te lo dije
antes que caiga la luna la noche nos irá apretando
con su cola retorcida de estrellas
habré de hacerme un cinturón con tu piel
habré de meterte al congelador para ir comiendo de ti
de a poco
poco a poquito y a poco
tu lengua poderosa
tus pantorrillas del diablo
tus senos de hormiguita
bríncame un poco aceituna
acá en los labios
bríncame un poco que ya me arden los nervios
por las paredes nos haremos viejos
tú dentro de mi y en cada célula
por que te amo tanto que me dejaré la barba
como pordiosero
o como un cristo desempleado ahí por las callejas
lejos lejos de cada cruz
y la cruz de tu espinazo sólo es tu nombre
tu voluntad de cuervo
tu cinturón de estrellas en la noche
en cada despertarme el apetito para volver a ser tus ojos
tus dedos de diamante
esa pulpa de tu ombligo
: ¿te quedas a cenar?
digo
el cuchillo latiéndome en la mano

Tanayita dijo
Amor en serie
Fue una delicia amarte...
...aun después de inerte tu cuerpo se me sigue antojando.
Te meteré al congelador
para mantenerte fresco.
Te sacaré los ojos, ya que no quiero reclamos,
quizás los ponga en el bote de desperdicios para los cerdos,
y antes de que estos degusten su comida, los gusanos puedan desaparecerlos...
Te daré calor cinco veces al día.
Me fundiré contigo; desplazaré el hedonismo comercial
por la expansiva lujuria carnal.
Le daré vida a tus células necrófilas,
volverás a nacer dentro de mí y yo,
seré un cadáver viviente.
Dejaré de ver el mundo por los agujeros en mi cabeza,
ahora en cambio, hurgaré en mi interior los nichos sanguinolentos y frondosos de mi cuerpo,
jugaremos a que debo encontrarte y tú, fingirás esconderte...
... ¡será divertido!... mascullaré ese artefacto divino que Dios nos regalo...
Confía, siempre he sido buena destruyendo cosas,
pero esta vez, prometo hacer de ello un arte,
un juego falso y verdadero,
loco e iluminado...te encontraré...tú sigue esperando.
Luego, como dos niños traviesos, seremos castigados...me dolerá que finjas no conocerme...eso dolerá...
Se me caerán las alas que por tanto tiempo cuide...
Tú, llorarás amargamente sobre ese afilada piedra donde se acabarán mis días de gloria;
yo, igualmente lloraré... por ti más que por mi.
Te pediré UN perdón; me arrancaré la podredumbre que llevo encima y haré de ella un obsequio para ti...
Hay regalos amargos que se guardan en el armario...pero, ¿qué más puedo darte?
¿Qué más pude haberte dado yo?
23 Abril 2009 | 06:08 AM