entrenando la pluma, el ojo, la sesera
ella siempre aparece en el messenger
y cada que la leo un taladro me sube a la cabeza
son estas terribles ganas de tener su boquita en medio de mis piernas
son estas terribles ganas de poder amarrarme a sus costillas
terribles ganas de poder pisarle las uñas los dientes las caderas
picotearle los senos o ya de perdida morderle despacio la nuca
se me antoja amarrar su cabello con las manos y jalarla hacia mi cuerpo
se me antoja tenerla acá conmigo y no solo medirle las formas en las fotos que me manda
ese su cuerpo cuando se desprende de las ropas
esa su forma de moverse frente a la cámara
esa su sonrisota cuando me dice: me encantaría que estuvieras acá

