Tendremos que bajarles la edad legal
porque que no puedo ya contra mi propio yo
si el dios que nos habita me lo ha nombrado todo
se ha remolinado sobre mi cuerno hasta perderse en mi
y ellas corren el aire y se desplegan
y se van desplegando tan limpias y coloraditas
si
siempre coloraditas desde los pies y sin respiro
y respiro y voy quedando ciego
ciego de tanta hembrita dulce atado a sus calzoncitos
y que me queda si no puedo contra mi propio yo
porque uno puede apropiarse de esas flores con estirar la mano
coger en el puño ese acto de desaparición que todos sentenciamos
desaparecerlas
secuestrarlas
corromperlas hasta el cansancio
o el humo agitándose en los ojos
ah mi cuerno doblegado
mi cuerno de oro
y todas van sonrientes y quebrando el viento
esas sus faldas y sus rodillas de raspones
sus trenzas y las lenguas secas de tan húmedas
tendremos que bailar en las azoteas
azotarnos la mirada y respirar
perdernos el respiro por esas mariposas
hay que agitar las manos los cuernos
por esa espuma que sube y sube hasta mi propia garra
todo está en poderse reponer a estas distancias
a estos secuestros
a estos moretones en el rostro
a estos agujeros
y ellas siguen ahí
brincando y volando
como las malditas avispas de pie sobre mi rostro
