Navegaciones Zur Triple
En Septiembre de 2008 vio la luz el número más reciente de la revista Navegaciones Zur. Casi un año de silencio, claro siempre debido a presupuestos. Pero siempre remando contra corriente, y para ponerse al día, luego del gran número Celebratorio (Navegaciones Zur 50), llega a nuestras manos (a sus manos) el número Triple Fundaciones (Navegaciones Zur 51-52-53). En él se deja ver un atisbo del Mapa Poético de México, se documenta los autores nacidos en la década de los 80.
Acá les dejo la Editorial que abre este número triple:
EDITORIAL Morosa y lenta, ha ido formándose una poca convencional entrega triple, plena de disímiles perspectivas y de enigmas que constituye esta ruta. La espera ha sido larga pero termina hoy. Durante ese lapso ha podido contemplarse la clausura de algunos ciclos y cómo, para bien o mal, ha ido reacomodándose la vida. Desde las pantallas televisivas y la red se busca disimular una guerra implacable que viene librándose en este país desde hace, poco más, un año; donde buenos y malos mudan ropajes entre sí, vertiginosamente. La política y los ductos de petróleo dejan de ser fuego de artificio cuando esquirlas de sus estallidos lastiman a inocentes. Habrá que estar atentos. Sobre el Caribe un agujero negro como el Fin de la historia que anhelaba Fukuyama se ha abierto con la renuncia de Fidel Castro en la Gran Antilla. Y en la república de las letras culminaron los momentos circadianos de Andrés Henestrosa, Emilio Carballido, Víctor Hugo Rascón Banda y Alejandro Aura, escritores admirados y admirables que remando contra la marea dominante edificaron el paisaje reciente de nuestra literatura. El mundo despidió también en este tiempo al gigante de las letras Alexander Solhenitzin, conciencia crítica de la Rusia soviética. Pero bueno es recordar que esos mismos ciclos tuvieron una vez que animarse a comenzar y fueron fundados por voluntad generatriz de pensamiento. Fundaciones en que las cosas toman relevancia, viven y nos hacen vivir, describiendo al mundo de nuestros afanes y a nosotros mismos. No es la primera vez que la calma chicha y su molicie intentan sabotear nuestra embarcación. Acaso las vituallas demoraran, el sargazo de la duda abundó y hasta el viento soplaría inseguro aún, pero hinchadas las velas, el viaje de Navegaciones Zur prosigue la voluntariosa travesía bajo cielos vastos y fabulosos. Hacia el horizonte relampaguea la tormenta; todo tripulante reconoce estos signos ya vividos: crisis de confianza por inseguridad social y malas noticias de la economía. Un mundo injusto, escasez y especulación infame de alimentos y un proyecto de predominio cultural árido y adocenante que encandila con lucro a ilusos que no reparan en los riesgos enormes que trae consigo. Frente a los graves atentados contra la convivencia pacífica, perpetrados por la violencia criminal en diversas partes de la República quienes formamos tripulación en esta nao literaria nos pronunciamos por el respeto a los derechos humanos, la aplicación de la Ley y una atención gubernamental presta a los rezagos sociales en que se incuba tal desorden, pues la violencia resulta inaceptable como opción e infecta la vida cotidiana. Mas en los reinos del espíritu hay abundancia y la creación no se ha detenido. Con ese resplandor guiado el timonel pone proa a la esperanza. Colmado de poesía, de poemas y poetas, pro también de otros frutos creativos se hace a la mar del tiempo este navío. He aquí que la embarcación lleva al lector textos de maestros del lenguaje como Agustín Monsreal, Sara Poot Herrera y Emmanuel Carballo, y una primicia del recién levantado Mapa Poético de México; comentarios e impresiones de libros yucatecos de edición reciente, retrospectiiva y vaticinios del Séptimo Arte, disertaciones estéticas que buscan explicar los derroteros del arte contemporáneo y despedidas a quienes prescinden del tiempo. Se consigna también uno u otro suceso nimio pero esencial a este proyecto para registro. Y lo más importante, impregnadas de sueños poderosos sus páginas abren puertas a la imaginación. De nuevo a flote, nuestras navegaciones perseveran prosiguiendo el viaje.
La revista por ser número triple cuenta con 104 páginas, en este pequeño recorte les dejo las primeras 26 páginas... como dicen... sólo para dárselas a desear:
Fragmento Navegaciones Zur 51, 52 y 53
Los interesados en adquirirla, o que quieran colaborar en ella pueden escribir al correo:
