Y doblaron las campanas...
En un acto de lo mas telenovelero (estercolero habría de decir), la Dióscesis Mexicana de la Jerarquía Católica de México mandó que todas las iglesias doblaran las campanas en el Distrito Federal y algunos estados de la República Mexicana, haciendo creer a los feligreses que se está violentando a Dios mismo, y a su creación porque la Suprema Corte de Justicia de México, no permitió que unos machistas mojigatos hicieran para atrás el derecho que toda mujer tiene sobre su cuerpo.
Y tan controversial tiene que ser el tema del aborto para los que tienn afán por la controversia y ya.
Dijo un tal Hugo Valdemar (sacerdotillo enriquecido con la fe de los mexicanos, y sus donaciones a las iglesias):
- No hay ninguna Corte, por suprema que esta sea, que esté por sobre la Ley de Dios...
Díganme, lectores míos, suyos, y nuestros, sí esto no es un llamado, tipo Cristero, de poner en contra de las leyes mexicanas a los feligreses católicos.
Es un verdadero llamado a la rebelión.
Esta jerarquía católica que terriblemente se lanzó hace unos días en contra de Andrés Manuel López Obrador, cuando el peje dijo: Al diablo las instituciones, y zas, que causó verdadero escándolo en todo el país, y muchos burócratas dijimos Salud carajo, sí al diablo, al diablo y a la víbora, víbora de la mar, por acá te va a pasar...
Y ahora con el Sacerdotillo este, triquiñuelo que dice: Ninguna corte, por suprema que esta sea, esta sobre la ley de Dios.
Háganme el favor:
Ahora comprendo porque todos esos sacerdotes pederastas tienen inmunidad. Este doble discurso de las diócesis, que dicen por un lado:
No al aborto, defendamos la vida, y por el otro: Dale niñito, mueve bien ese culito, acá está tu sacerdote que te hará llegar al cielo en cada metida de verga mi papito, mueve ese culito, como un angelito irás cantando el Angeluz mientras chorrea el semen sobre tu pechito, mi querido acólito... y se levantan y dicen nuevamente, limpiándose el semen de los labios...
Mmmjmmm, sí claro, No al aborto, es culpa de las viejas, esas que andan con sus ropas chiquiticas, esas de las minifaldas, las que traen tremendo escote cuando quieren recibir la hostia, pero cómo se atreven descaradas, pero por eso las violan, no se quejen si les faltan al respeto, esas que andan así con sus coloretes; cuándo que la Virgen María andara en minifalda (dios santo, quiero), cuándo que Santa Clara andara con esos escotes, malditas viejas sonsacadoras, luego no se quejen si las violan que todo es su culpa...
Pero háganme el fabrón, cavor... diría Polo Polo...
Pero que doblen las campanas... Dice la canción: Bájate de tu cruz, tu muerte ha sido en vano... quien no la recuerda amigos míos, hermanos míos, padres míos...
Y tiene razón la canción. ¿Y tiene razón la canción? Pero si desde que el tal Razzinger (y qué, no lo se escribir, y ni me interesa aprenderlo), se hizo papa, con todas las corruptelas alrededor, pero cómo no íbamos a retroceder con la religión católica.
Y es que mis queriditos, yo soy bautizado, fui acólito, catequista, del coro, muchas de mis canciones se cantan en la parroquia donde fui formado... así que no me vengan a decir que no se de lo que hablo, ahí en el confensionario nos metíamos mano con las chicas, ahi nos tocaba servirle los whiskies a los sacerdotes... Ponlo en alimentos, hijo, en alimentos... ahí dejábamos las cajas de vinos, y teníamos que cubrir los 24 mil pesos por misa que cobraba el Arzobispo cuenta chistes de Berlie Belauzarán (y este si lo se escribir, je)... Y asi mis pequeñitos míos, que uno tiene que vivirlo para poder saberlo.
Desde luego que no es una fantasía que no estoy a favor del aborto, y no lo aplaudo, porque yo no sería capaz de pedírselo a una mujer que fuera mía. Carajo si me le embaracé habrá sido porque fui pendejo, y listo. Por ahi hay un niño que es hijo mío y tiene una madre y un padre que no lo ve, y cada uno de ellos con sus propias versiones, yo diciendo que ella me pidio que me aleje, y ella que dice (hasta donde se) que yo nunca quise hacerme cargo.
Pero uno debe saber cuidarse. A todos nos gusta meter verga y que nos la metan, así que vámonos cuidando... Agarremos los condoncitos junto con el ipod y tengámoslos a mano, uno nunca sabe cuando se puede necesitar... Pero si los sacerdotes cada misa chingan y chingan a las chicas, con no seas puta, no te vistas como puta, total que siempre vas a ser puta... entonces ellas caminan sin condones a la bendición del dios, que claro que no mira para otro lado cuando se las están cogiendo, y esto porque uno tiene que saber, que con todo y los vestiditos cerrados, las calcetas altas, si ellas quieren, sienten, se enamoran dirán, van a abrir las piernas, gozar un glande entre los labiios, unas caricias al culito, y claro, claro que van a brincotear, entonces carajo que las enseñen a llevar condones con ellas.
Si desde este matriarcado que es la vida, uno sabe intuye se ha hecho creer que el varón es un hijo de la chingada (revísese El laberinto de la soledad); nunca deben las mujeres pensar, Ah no, que el ponga los condones, que le cueste al güey, porque luego aquellito da picazón, y zas, que te ves brincoteando y el pendejo no compro los condones porque era o condones o cerveza, todo no se puede, así que mejor tú Mujercita, ten a la mano tus condones y ready...
Eso por un lado, y lo digo yo que soy anarquista... No nos andemos con tapujos, la cida ley del aborto, no es para tirarle dardos a los ángeles en una cacería de santos, y para doblegar los pilares de la iglesia. Los abortos se siguen haciendo hasta en los conventos... La ley es para que las que se lo practiquen no lo hagan en la clandestinidad, y tengan derecho vigente que las proteja de estos pendejos juzgadores moralinos.
Pero yo quisiera que a las mujeres cercanas al Esteban Arce, las violara cualquier cabrón, para ver si va a pedirle a sus mujeres cercanas que tengan al hijo de su violador. Eso le deseo a todos aquellos que están en contra del aborto. Que les pase. Que sus hijas, mujeres, esposas, novias, tengan embarazos no deseados y entonces comiencen a gritarle en sus caras eso que andan gritando cuando tienen un mirófono, un púlpito, un auditorio, un atrio, un sanedrín, en fin, un poder de convocatoria para decir sus pendejadas. Dios quiera que sean violadas y embarazadas, para que sean ellas mismas quienes les digan en su cara, sabes que Esteban, deja de decir estupideces.
Si las madres de los sacerdotes hubieran abortado, qué hermoso México tendríamos.

Ricardo E. Tatto dijo
Totalmente de acuerdo contigo Adán, esto se está volviendo una cuestión absurda, carajo que da rabia tanta ignorancia. Y para muestra, un artículo aparecido en la Jornada cuyas cifras y resultados no dan lugar a duda: vamos por el camino correcto al apoyar dicha ley. Que repiquen las campanas y que se vayan mucho al cielo los fanáticos...
http://www.poresto.net/content/view/303/45/
1 Septiembre 2008 | 07:34 AM