Hasta reventar ... Adán Echeverría
No debimos enamorarnos nunca
hasta no saber la voluntad del polvo
si las lluvias nos traerán su lodo único
hasta la huella en el portal de cada casa
habitación que has sido que he sido que seremos
bajo las lluvias y aun cuando todas las aves desaparezcan
no debimos creer en los amores
como garfios ardiendo en los pulmones del cáncer
en cada cigarrillo que me habita sobre tu cadáver
sobre la estrella situada entre tus dedos
colgada al pecho llevas mi sueño silicona
mi amplitud de alas y el número de mi cripta
lo sabes desde que fumamos esa última caricia
ese respirarnos en el hombro
cada guillotina fue el amor que cada quien tuvo
que se sintió entrar y arrancarnos los pedazos
No debimos enamorarnos si andabamos unidos por las calles
esquivando a los pepenadores de cuerpos
a los vampiros del silencio y luego dejar el insulto
tuviste que arrodillarte ante los semáforos
tuviste que llamarme y acordarnos
de aquellas cenizas esparcidas en los jardines hipnóticos
por que ahora las sombras se roban tu sonrisa
y acá del otro lado de la línea
sólo puedo recordarte arañando el sueño
arañando la nostalgia de tus coloraciones
de cada sensación tuya en una nueva idea
una nueva marea de palpitaciones
una idea sobre tu cadáver despuntándote en lo senos
no debiste amar nunca
ni amarnos ni amarlas ni amar en cada rincón de este laberinto
porque no estamos hechos para las relaciones
no tenemos doble vista ni somos de dos aguas
nuestro elixir se destila entre las cantinas y el humo que levanta
mientras agonizo sobre de tu mente y voy arrinconado
esperando el sitio el sitio el sitio descompuesto
para llamarte de una antigua cabina telefónica
llamarte en cada cuervo en cada espacio de la noche
que cae dentro de tus manos
manten eldedo arriba
No debiste amarlo
ni buscarte nuevamente en cada nube
acá está mi mano para un rompecabezas
acá está mi puño para tu serpiente
no debiste amarte
brinca siempre sobre las azoteas
no habrá más fantasmas dentro del desagüe
no mas fantasmas que te esperen en la esquina
no más recuerdos de gatos olfateándote el abismo
el espinazo garfias el espinazo de un solo tiro
y lo vemos sobre las paredes
ahi quedó la carne
sobre la mesita esperan los condones
las historias de la histeria porque sobrevives
me sobrevienes y acá estoy aturdido
me sobrevives siempre en cada párpado terroso
no debimos enamorarnos o si debimos ya nunca lo sabremos
el amor es solo esa cajita
oculta entre la arena que el mar siempre va aumentando
en cada oleaje su olvido
su dejarse lamentar mientras se cae el mundo a pedazos
y huimos como siempre fuera de todo cuerpo
que ahora nos estorba
fuera de toda caricia que ahora nos persigue
de toda cabellera que ahora nos asedia
acá estamos mirándonos las letras
mirando las fotografías y te miro brava
llena de esa furia de tu ser arcángel
arcángel venenoso que vigila el bosque oscuro
y nada hay del grito que clausura espejos
nada queda ya
ni un poco de bilé sobre una servilleta
