Terminar los ciclos, ciclosis o ciclomas tremebundos
Hay que ser un animal para andar pendiente de lo que el otro hace. Hay que ser un verdadero idiota para que tu vida se presente marcada por lo que el otro hace diferente de ti. En esta triste y lúgubre ciudad (anacentrista?, diría un compa)... no... calurosa y plana (como alguna vez tuve el abdomen), las cuestiones de los grupismos trasponen todas las barreras de la fantasía.
A muchos pseudo talleristas no les es suficiente con andar pregonando la misma perorata en cuanto a sus particulares puntos de vista literario, sino que, a los que no les cuadran, les quieren meter el círculo de a huevo.
O me respetas o te jodo y desaparezco.
Ya que ahora las amenazas de difamaciones, demandas y asegunes siguen en el horizonte revoloteando. Yo les digo a estos camaradas, que hagan lo que se les pegue la gana. Al final, si hubo algún cambio en el texto de alguien, estoy verdaderamente conciente de que fue para mejorarlo. Hay gente que de plano escribe de la chingada, y puede arruinar cualquier esteticismo.
Dirán los desalmados, hambrientos de su lugarcito en el partenón de las novicias: Pero es que Adán Echeverría dañó mi texto, es que Adán Echeverría es un maldito que utiliza a las mujeres. Es que el maldito de... snif... grrr... grrr. de Adán Echeverría habló mal de ti, y de ti, y de ti y de ti y de ti también... ¡crucifíquenlo! Yo les digo a todos ellos, las sabias palabras de mi camarada Juan Balam: Me vale madre.
Todo tiene su momento en esta vida de ciclos de la que les comparto. Un momento para la tristeza, otro para la ironía y el valemadrismo, otro para enfrentar las consecuencias. Podré aporrear las manos en el escritorio, la lengua en las conferencias y en los chismorreos, las plumas sobre los medios de comunicación (aún los blogs), y sobre todo, podrá aporrearse el glande chorreante de semen sobre tus dientes y tus labios... al final dirá la filósofa: ¿Y?
A todos mis detractores les agradezco que hablen a mis espaldas, les agradezco que hagan perder valioso tiempo de tallereo para compartir sus inquietudes malsanas de sus quejitas sobrepuestas y cobardes (¿tienen mi teléfono no? ¿saben donde vivo no?)
Lo que tengo me lo he ganado a pulso. No tienen idea del número de chaquetas que practico a diario. Así que no vendrán ahora con sus ubres chorreantes, sus lastimosos marcapasos a enseñarme cual es el camino de la ignonimia. Menos aún cuando todo mundo conoce el poder roedor de las ardillas.
En esta plaza se cuecen las cuestiones y las pantorrillas bien suave sobre la desesperante verdad de no aquilatarse.
Que le venga a quien le venga en la punta del culo. Soy integrante del Centro Yucateco de Escritores por puritita convicción, y lo seré hasta que el mismo Centro Yucateco de Escritores me expulse cuando se le pegue la gana, y aún así, lo seguiré defendiendo como lo he hecho en cada plaza.
Ningún ignorante convenenciero podrá destruir, en su búsqueda del reconocimiento de una sociedad que ya no los disculpa, lo que he logrado en mi trabajo creativo.
Yo apuesto por la crítica del tiempo. No me siento mejor ni peor de todos los que me rodean. Me siento un luchador, y nunca un trepador de posibilidades. No estoy donde reparten, yo soy quien reparte con los demás, ese es mi destino y hacía ahí dirijo mis pasos.

laura dijo
1---pongan lo q uno escribe no lo q ustedes quieran
2---pongan respuestas mas coerentes
3---- no se an tan brutos
4---- y si ustedes no colocan lo q es para q se meten de sapos a poner otracosa
BRUTOSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS
8 Agosto 2008 | 07:40 PM