XI Adán Echeverría
¡Es tan mala la vida! ¡Andan sueltas las fieras...!
Alfonsina Storni
Cuánto hizo el destino por mantenernos aparte
yo me embarazaba de nuevo y tú te rompías el brazo
me destrozaba la piel en Cozumel y tú estirabas el vestido de tus quince años
Nos mantuvimos en secreto el uno del otro
pero llegó ese día cuando nos miramos y lo supimos
amanecimos con manchas y las grietas de la piel reclamando
Nos hemos hecho tantas promesas
inaugurales promesas de poseernos
Nos hemos hecho tanto daño
y ahora nos queda el frío enmohecido de un silencio arrinconado
Nos queda la noche alta y las montañas impasables de la memoria
Nos queda un río una laguna donde reconocernos
inundar las provocaciones y readecuarnos en el avión
Ahí en lo alto como lo es el muro de la indiferencia
seguiremos deseándonos la piel y la amargura
