ya no me quedan mas misterios bajo la lengua
5.49 am llevo días de mantenerme en el insomnio. Ella se presiente cercana. Ya le he dicho las cuestiones de la palabra "única". Las afirmaciones y las nimiedades que nos gobiernan en un mundo innecesario.
Dice G. Bachelard: Un hermoso poema nos hace perdonar un dolor antiguo. Y de nuevo a requerirte. Todo es soñar con tenerla, desearla desearla hasta los malditos infiernos.
Estuve esperándote. Llovía. La clase de teatro aún no había comenzado, y yo de nuevo vestido de payaso. Cuando llegaste, los rizos de tu cabello caían a tu rostro. Cejas, pómulos, las gotas escurriendo.
-Hace rato que llegaste- te pasas el dorso de la mano derecha sobre la frente. Unas gotas tiemblan en las pestañas. Te lames los labios.
- Te ves hermosa.
- Así hecha una sopa. Mira como estoy. Y los malditos taxis que nunca llegan a tiempo.
Henos acá, recostados en el sudor. Los brincoteos de siempre que nos arrancan las células. Tu nombre se ha llenado de mis besos. Y en tu lengua abandoné mis nostalgias.
- Quisiera quedarme, pero ya debe estar desesperada mi madre con el niño.
No hay que hablar de días completos. Ni de viajes futuros. Todo es quedarse quieto y contemplarte.
-¿Qué? -te levantas sin dejar de verme con la sonrisa esbozada y los ojos a media vista, entrecerrados -¿te gusta verme?- enciendo un cigarro mientrascaminas hacia el baño, no dejas de hablar y me quedó mirándote las huellas. Las evoluciones de tu cuerpo.
Y no hay forma de dejar de soñar con tus gemidos. Tu forma de darte entera, esa agua que contienes. Esas piernas que todo me lo abarcan. Tus labios sorbiéndome la calma y el espíritu. Mi lengua remolinando tus pezones y los dedos hacia dentro: me bañas en tu ardiente líquido. Eres marea y océano.
- ¿Te vas a quedar un rato? -ahora ella se maquilla y la voz de mi noche comienza a desplegarse, a pensar en cuando la veré de nuevo; si la noche se hace larga saldré a caminar hacia La Casa de Todos. Beberé una cerveza o dos o quedaré ebrio nuevamente. He de arrastrar la sombra de mi nombre por las calles, ella que ya nom está, ella que se ha quedado en casa, ella que me deja en el hotel y regresa a su vida.Los hombre corriendo tras de los tacones, suben y bajan las escaleras. Recordar los gemidos y la cama golpeando las paredes de la habitación de al lado.
Que nos despierten porque ya es más de medio día.
Ella estará cuidando al niño, y yo anhelando que piense en mi de nuevo, y me permita secuéstrarla algunas horas cada semana.
