Crónica de travesías ... Cristina Leirana
Estamos reunidos para celebrar la aparición del número 49 de la revista Navegaciones Zur. Y aún hoy, después de 13 años y medio, no falta quien escriba nuestro nombre con S.
El nombre Navegaciones alude a que literatura y viaje son sinónimos, ambas voces entrañan apuesta, riesgo, promesa y esperanza; Zur, su gentilicio proveniente de la tradición mesopotámica, define la ruta o destino electo: “lluvia purificadora”.
Navegaciones Zur es la posibilidad concreta de difusión de los trabajos de un grupo de escritores que ha sido negado por las elites de nuestro estado; es esto lo que tenemos en común los miembros del Centro Yucateco de Escritores, por lo demás, somos partidarios de la variedad de estilos, la diversidad de formas y la pluralidad de contenidos con que está siendo cultivada la palabra, pues estos son los relieves que aporta la generación de escritores nuevos y novísimos que desde hace 17 años han venido a enriquecer la literatura con sus delirios más audaces. Hay que leer a esos autores, conocer sus obras, apoyar o disentir de sus ideas, reclamar nuestra representación e identificación en sus textos; aun si
parecen lejanos o frágiles. Nuestras voces han perdurado porque hemos aprendido a pensarlas en plural; porque un ideal más alto se impuso al ego individualista de cada escritor.
Navegaciones Zur apareció por primera vez el 2 de octubre de 1993, pues, como se puede ver en la cronología, escogemos fechas relevantes a nuestra memoria, para destacar los diacríticos que nos hacen diferentes a las otras sociedades del mundo. Nuestra periodicidad fue mensual en nuestras primeras 7 apariciones (es decir, hasta abril de 1994); se hizo cuatrimestral en el número 8 (mayo-agosto del mismo año). El 9 y el 10 fueron trimestrales, y el 10 Recordando a Cortázar apareció en febrero de 1995. Este número es particularmente significativo porque fue el producto de varios medios de comunicación: el programa de radio Letras al desnudo (producido y conducido por Celia Pedrero) organizó un homenaje al escritor argentino, que incluyó dos emisiones dedicadas a él; la lectura dramatizada de “Casa tomada”, durante una velada en el MACAY y el ciclo de conferencias “Julio Cortázar, enormísimo cronopio”
En noviembre y en diciembre de 1995 aparecimos otra vez. Para 1996 fuimos semestrales: el número 13, Homenaje a Juan Rulfo apareció en junio y el 14, Homenaje a Juan García Ponce, en diciembre.
Como pueden darse cuenta, la preocupación por la memoria, como bastión de la identidad, siempre ha estado presente en Navegaciones Zur, por ello la necesidad de recordar a los escritores que han influido en la conformación de las letras latinoamericanas.
En 1997 Navegaciones Zur recibió por primera vez el reconocimiento “Edmundo Valadés” para la publicación de revistas independientes; en mayo de ese año salió el número 15; a partir de él la periodicidad fue bimestral. En 1998 nos fue ratificado el apoyo. De ese año recuerdo con especial cariño al número 20, dedicado a La nueva literatura en lengua maya, correspondiente a marzo de 1998.
Nuestra bimestralidad duró hasta el 21 de marzo de 1999; en julio de ese año apareció nuestro primer número doble.
En 1999, aunque la carencia de recursos alteró de nueva cuenta la periodicidad, Navegaciones Zur ganó el Premio Estatal de Literatura “Ricardo Mimenza Castillo” para obras publicadas.
Las tribulaciones y avatares económicos no nos pudieron borrar: en el año 2000 aparecimos en una ocasión con el número 29, nuestro Primer anclaje del milenio. Del cual recuerdo que viene un poema de Briceida Cuevas Cob, un cuento de Roger Metri, uno de Carlos Martín, y escribieron también Jorge Lara, Elina Romero, Oscar Sauri, entre otros muchos.
En 2001 no arribamos a puerto seguro; en 2002 fuimos semestrales (y llegamos al número 31). El apoyo“Edmundo Valadés” para la publicación de revistas independientes recibido ese año nos dio combustible para 2003, durante el cual apareció Navegaciones Zur 4 veces. Como demostramos que sabemos cumplir nuestros compromisos, en 2004 obtuvimos una vez más ese reconocimiento, mismo que nos fue ratificado en 2005. Es con el número 49 que agotamos los recursos del más reciente apoyo recibido.
Si observan con atención las portadas de estos 49 números podrán darse idea de lo que ha sido incluido en la revista del Centro Yucateco de Escritores: traducciones de los autores que han marcado la obra de los colaboradores; estudios sobre sus obras favoritas; literatura para niños; literatura en lengua maya; literatura erótica; literatura de mujeres. Tradición y modernidad se fusionan en nuestras páginas, a ratos en voces de distintos autores, a veces en boca de los mismos, que retoman de lo popular y lo ancestral elementos que insertan a textos que incorporan también la influencia de las altas tecnologías; nosotros, en el mundo, una diglosia, insisto, que le puso un alto a los porteros de la literatura, y se metió con paso firme al reino de las letras, con su voz multiplicada por cada una de las tradiciones que se han avecindado en estos rumbos, por su voz incluyente, pues el espacio está abierto a quien quiera viajar, esta es una invitación a unirse a nuestra travesía. A quienes nos niegan y admiran el trabajo inexistente, por toda respuesta oponemos estas primeras 49 estaciones: nosotros no negamos la historia, sólo la revista literaria Yikal Maya Than (16 años) ha tenido una vida más larga de la que nosotros tenemos hasta ahora. Estamos por cumplir los 14, y seguimos con el mismo entusiasmo de la primera vez: con el mismo amor que en 1993 llenamos una bolsa de pan con poemas, dibujos eróticos, juegos de origami y llamados a cuidar el medio natural, hoy celebramos los próximos 49 números, donde nosotros físicamente, y después otros, más jóvenes continuarán la tradición de rebelarse al canon eurocéntrico, y a los académicos que a falta de cariño por lo que hacen desprecian al humilde escultor de la palabra.
Navegaciones Zur. Revista Literaria del Centro Yucateco de Escritores, A.C. Mérida, Yucatán, México. Publicación Trimestral.

Karin dijo
Saludos Adán, tengo la suerte (y la presumo, jajajajaja) de tener en mi poder el número 1 de Navegaciones zur, un ejemplar que viene en un sobre de papel con las colaboraciones en trozos sueltos.
Definitivamente de las pocas lasrevistas que valen la pena.
Pórtese mal.
21 Junio 2007 | 11:51 PM