Desde mi carne
Días ha que me siento deshabitado, incólume, como un escupefuegos que se quema a sí mismo en esta indudable noche de tráfago y locura. Los perdones mil, y las distancias acomplejando. Todo lo que ha ocurrido con la presentación de un libro titulado Expresiones emergentes, que la dirección de Patrimonio Cultural editó. No es un reclamo generalizado. En un libro de tan mala calidad siempre es mejor ni estar. Coincido con Jorge Cortés Ancona (Por Esto! 19 de junio de 2007), cuando dice que en el Instituto de Cultura de Yucatán hay una Dirección de Literatura la cual debió ser partícipe integral de este proyecto. La razón de no estar inmersa en el mismo es la ¿autonomía de departamentos? No lo sé, tampoco es algo que me interesa. Me uno al reclamo del poetaArmando Pacheco cuando señala que las rencillas entre grupos literarios en Mérida (la de Yucatán) no es una rencilla de nuestra generación (y hablo de los nacidos a partir de 1975), por supuesto que se han hecho acercamientos.
Mi compañero Ivi May y un servidor, en 2003 antalogamos un libro de titulo Nuevas voces en el laberinto, que agrupaba a creadores de todos los talleres literarios que en ese año estaban trabajando: jóvenes que trabajaban en la UADY con Joaquín Bestard, los que trabajaban con José Díaz Cervera, los que trabajaban con Roldán Peniche, los que trabajaban en la modelo, con Svetlana, los del CYE, los de la Catarsis Literaria El Drenaje, los que trabajaban en el café Kibok, en fin, se reunió un cúmulo de voces frescas con intenciones de trabajar. Detalle de este libro que debía emerger dejó su nota en el desaparecido suplemento Arena del periódico Excélsior, bajo el título Una península en ebullición. ¿Qué ha sido del libro? Bueno pues luego de muchas correcciones y cambios, aún no se ha visto publicado. Y quizá con el cambio de gobierno del estado de Yucatán, que ocurrirá en Agosto de este 2007, lo más seguro es que ya no aparezca.
En una carta que le envíe al Lic. Óscar Sauri Bazán, a principios de este año, le hacía ver que muchos de los compañeros compilados en dicho libro, ya no querían que apareciera, sus textos databan de 2003, muchos apenas comenzaban, y todos han cambiado.
Solo hay que revisar que: Ileana Garma ahora está en la Sogem con una beca, ha sido becaria del FOECAY, además ganadora del Premio de Poesía Joven Jorge Lara Rivera, del premio de poesía José Díaz Bolio, y ha publicado un libro.
Así mismo Ivi May ahora ha ganado el de Poesía Jorge Lara, igual que Armando Pacheco (en dos ocasiones), Mario Pineda y Nelson Ibarra también en una oportunidad. Yo mismo he tenido la beca FONCA para creadores jóvenes en el género de Novela. Nadia Escalante ha ganado el José Díaz Bolio. Verónica García ganó el Premio Jorge Lara. Es decir, la evolución de los compañeros que aparecen en este libro (que no saldrá seguramente) han cambiado y el libro ya está a destiempo.
El maestro José Díaz Cervera realizó en la Universidad Modelo un encuentro de talleristas jóvenes que aglutinara las diferentes voces de Yucatán, las diferentes visiones, hubo un buen número de participantes; nosotros los de la Catarsis Literaria El Drenaje asistimos al mismo.
IgualFrancisco Lope Ávila y Verónica García convocaron a un encuentro de talleristas, y no todos asistieron. De esta forma maestro Cortés Ancona, los acercamientos entre los jóvenes se dan, incluso la Dirección de Literatura convocó a un encuentro de escritores jóvenes en la Biblioteca Manuel Cepeda Peraza, y hubo buena respuesta de parte de la juventud. Pero la prensa no ha estado cubriendo esos eventos.
Ahora, no se trata de seguir creando rencillas, repito: estos pleitos de grupos literarios a los jóvenes no nos atañen. El problema que el libro Expresiones emergentes no ha creado divisiones entre los jóvenes, ni mucho menos, sino que Maureen Ramson realizó un acto cobarde, de mala leche contra Patricia Garfias, y fue muy simple, no le avisó que sacaría y modificaría su texto, y esto parece ser un: pa qué carajo le aviso a esta niña, yo (Maureen) no tengo por que darle explicación a niñas que juegan a ser escritoras.
Simple señor: el hecho de que se tengan los huevos para decirle a alguien, no me gusta tu texto, quedas fuera.
Ahora, de lo que está en el libro, compañeros míos se quedaron y me enorgullece, se quedó Ruby Carbonero, Nelson Ibarra, Mario Pineda, Ileana Garma, entre otros, y repito, en una antología el que antaloga es el responsable, son sus gustos, no tiene que incluirlos a todos si no quiere. El problema es que deja el nombre de Patricia Garfias como si lo publicado hubiera sido gestado por ella, cuando se le modificó los convocados y no publicó su trabajo introductorio. Una disculpa pública (para mi) cura todo esto. Pero como la niña Maureen va a disculparse con Patricia Garfias, esto no se vería bien.
No mi señora, una disculpa hablaría de la capacidad de cometer errores y aceptarlos. Una disculpa le daría dignidad.
Repito y que se lo graben: las rencillas entre gustos literarios y grupos creativos no es bronca de esta generación.

Josefina del Carmen Montiel V dijo
Deninguna manera pienso ni creo, que Maureen haya hecho un acto sin la plena conciencia, de que las acciones tomadas fueran sin un por qué verdaderamente fundado.
La conozco desde 1980 y es incapaz de tomar decisiones, erráticas.
29 Octubre 2011 | 11:14 PM