Al entrar quise volcarme como nata ... Adán Echeverría
como leche agria de cabra al sacrificio
como leche de murciélago.
Aletear sentir el aire.
Miré el espejo de tus pupilas
los colmillos gotearon rabia.
Los ojos entre nopales de equinoccios
y sombras de agua
miran la luz.
Tus hombros contemplan los venados de mi pelvis
el grillete de tus vértebras
Las nalgas ansiosas por mi pecho
la raíz del dedo índice en la herida.
Los delfines de tus dientes
brincan pantorrillas
y en el techo de secretos se acompañan las sonrisas.
Es tiempo de volver a rescatar destinos.
Azul es la garganta,

