Los olvidos y las razones
Me dice Tania: ¿y cómo andas?
-Deprimido hasta la muerte
-La muerte es una razón pura y pacificadora.
-Ella es la muerte y siempre acabo por hablarle por teléfono.
-Pos ya no la busque si no se puede hablar.
-No se puede hablar por la falta de verdades.
-¿Y qué cosa es la verdad sino un manto personal en el que no tienes cabida?
-La verdad es real por la razón que tiene uno para que lo sea.
-Pero tú nunca serás lo mismo que ella.
-Ni ella reconocerá mi rostro entre tantas piedras.
-No importan entonces las verdades mas que los lamentos.
-Lamentarnos nos ha hecho plausibles hasta el exceso.
-Eso no pueden remediarlo, es mejor dejarse ya coño, aléjate de ella, si no logras entenderla.
-No logro entenderla porque queiro entenderme antes.
-En esa búsqueda te estás perdiendo hasta en los dientes.
-Se que tendré que ser patético para ganarme su rencor y su odio.
-Si te ama te odiará en la misma forma y solo te andas humillando.
-La humillación es parte de mi karma, siempre anda conmigo.
-Que ande contigo la humillación no te dignifica, ni siquiera que lo digas, menos que lo creas. Te humillas ante ella, el mundo y acabas siendo patético.
-Que me maten entonces por las cosas que hago.
-Será mejor y mas delicioso para todos, ver como te humillas, causa mas risa eso que mirarte morir desangrado.
-Al final de cuentas, no se por qué razones nos lamentamos de la partida del otro. Esto tiene rato muerto, apesta incluso.
- Son las ganas de ver quien de los dos logra dominar al otro, y ella te ha vencido como siempre lo hizo. Eres patético y ni hablar.
- Por eso siempre me rompen las cejas.
- Creo que te estás burlando, como siempre te burlas de ti mismo, y no te importan si las personas se lastiman por tu culpa.
- Ellas se lo han buscado. Así es como lo han querido.
- Qué cosa puedes tú decir de lo que los demás quieren o no, no eres el supervisor de la vida de nadie. No eres dios, ni siquiera un pobre diablo.
- En verdad es que me he mentido a mi mismo.
- Querías devolverle las disculpas, las verdades que no entendiste.
- De nuevo con la búsqueda de la verdad, eso que quieres conocer y que no logras entender de tus pasados, de tus pasajes.
- Pero te estás riendo. ¿Eso es lo que querías, que te escribiera que te ama para burlarte de ella?
- ¿Crees que se puede ser tan patético?
- Eres más que patético. Eres una piedra sin centro. Un remolino que se agacha entre los árboles.
- Soy mas que eso. Un gusano miserable que no busca nuevas guaridas. Jugué a enloquecer a una. A molestar a otra. A lastimarme hasta el huesito.
- Si hubieras jugado realmente, tal vez tendrías el tiempo justo para tu felicidad, pero no te ves feliz, siempre andas ahí enojado, tenebroso, cabizbajo, y alcoholizado.
- No te metas con mi alcoholismo que es muy mío.
- Acabarán todos alejándose de ti.
- La soledad me viene bien.
- Disfrútala ahora, regocíjate en tus propias miserias. Ya me dirás con el paso de los años.

foto de Abelardo Ojeda

Camila Coello Perez dijo
¿Por que tanta tristeza?... Sufres y destilas angustia así como melancolía.
No alejes más y más a las mujeres que de alguna manera te han creado, te han moldeado… ¡ya basta!
17 Mayo 2007 | 05:37 PM