Sentimientos que me hacen doblarme sobre mi propia mesa
Hoy es uno de esos días en las que soy mas reptil que siempre. Hoy, cuando las cosas se me entierran tanto en la sangre. El sabor que me ha dejado la tarde del viernes, de sexo y cerveza, de cerveza y sexo... y el delicioso margen de las preguntas ¿y no tienes miedo que te cachen? ¿de verdad no se dan cuenta? Se dan o no se dan cuenta de mis actos. O yo mismo no me doy cuenta, o es que en esta contemporaneidad nadie se da cuenta o todos nos fingimos libres y sedientos de placer. Alguien que me dice: Te amo aunque no te importe. Te amo aunque te haya perdido. ¿Qué es perderse sino encontrarse en nuevos rumbos? Ahí está la encrucijada y nosotros sabremos decidir el camino. Nosotros que no ellos. Ella que no yo. Yo que no otro uno sobre mi propio abdomen. Y es que en este juego de las pertenencias, no me pertenezco mas que a mi propio nombre y a mi propia voz. Y así puedo estar con ella o con otra, o pagarme los favores de ser tan putañero (y sin nostalgia). Que nos iremos de viaje, que viviremos juntos, que empecemos un nuevo día y ya no hay mas misterios.
Un fin de semana pesadillezco, terminando en el rancho, entre caballos y vacas, pavos y borregos. Las inversiones, el verde, la sequía y los pájaros que me fueron animando la voluntad, sobre todo la voluntad de ver a mi crío corriendo de un ladoa otro. Que tengamos un hijo más, que aún estamos a tiempo, que el trabajo vale para pura madre, que ya no nos alcanza, que vámonos del país, que la chingada... los gritos, los golpes de la razón, y el extrañamiento de no saber ¿qué pasa? Hoy lunes, me he levantado con esa misma angustia que no me abandona en los últimos meses, todos tranquilos, y yo desquiciándome la neurona, a una semana del cambio de gobierno de este Yucatán, tan caluroso y tan redoblado. Y yo me siento como si fuera un gusano venenoso que camina por su última rama antes de empuparse y salir convertido en escarabajo. Veremos las noticias, seremos las noticias, mis propios aquelarres que no me abandonan. Leer los correos del viernes, ella que dice: Te amo y no me iré a vivir con él, y el desgano de las voluntades, como si las cosas fueran a romperse aún más. Ahí hay otro universo donde la luz no termina de devenir en misterio. Ahí de nuevo nuevas tareas para volvernos letra sin paraguas, para telegrafiarnos pensamientos de telequinesis, queriendo la libertad de mis neuronas, accidentes, accidentes siempre remediables, como si no me trajeran nuevos escupitazos las estrellas.
Hoy todo viene a mirarme neurótico, sediento y sin dinero, sediento y sin más culpa que la que mi organismo tiene, quejarse de diabetes, me duele el corazón en espera del infarto. Dame una navajita plena con que cercenarme las heridas viejas, dame una navajita fría con que abrirme la garganta. Ella que está sobre de mi, que me chupa los pulgares y los dedos se me enredan en su cabellera, y toda la piel, la carne, los tatuajes, el hotel de siempre, la cerveza, la corte, el empecinarse en comerla completita hasta los últimos borbotones de su orgasmo entero. Ella que le da fuerza a mis manos y me libra de mi propio destino de avejentarme, y me siento cadavérico, risueño internamente, y entristecido por algún no se qué cosa que me absorbe el sueño. La verdad me tengo harto de esta nostalgia y las tortugas ya no llegan, como no llegan las intenciones de trabajar más en este sitio, de trabajar mas para el campo y la naturaleza que solo es pretexto político en estos lugares. ¿Qué hacer? ¿Continuar con la esperanza de qué algo cambie?
Tantas idioteces reflejadas en el mundo y qué hago para darle utopías a mis críos, qué hago para que sus días venideros sean de sorpresa y ludismo, de diversión y cantos: y le digo: Alex no tienes mas responsabilidad que dedicarte a jugar, bebecito mío. Te amo papi, te quiero de acá hasta la luna, y yo te quiero como quieren las cascadas, y nos abrazamos y luego ella me abraza diciendo: te he perdonado tantas cosas y sigues sin valorarlo. ¿Qué hay que valorar: amor o perdones, amor o las disculpas a todos mis vicios?
¿Fue ella un error?, miremos de donde miremos no logramos reconocernos el rostro verdadero, no creer en los celos, en las infidelidades, no creer en las parejas eternas, no creer en el amor mas que en el karma, en el propio y reducido karma que siempre nos distingue, jugamos a ser seres humanos y ya no nos queda valentía, un nuevo hombre, un nuevo nombre, otros poemas, cuentos, revistas, ensayos, disputas, nuevos libros para presentar, como llegan nuevos tiempos, para una humanidad obsoleta con tantos pensamientos revueltos, caminando todos con una verdad socialmente realizable, con una verdad de telemarketing, con una verdad mediática, y los libros que no terminan, y tengo 440 libros digitales en un disco desde Homero hasta los últimos textos de Bolaño, pasando por Michaux, Dylan Thomas, y cuanto narrador contemporáneo o clásico quiera leerse, y qué son los editores, una burla a lo German Dehesa, que si acusan a su amigode violación en el metro del DF, solo vivir en el DF ya es una violación a las normas civiles que les da el hacinamiento, es una violación a todos los sistemas naturales, a todos los sistemas sociales, sin esperar que se desnuden todos, deberían desnudarse los conventos y que cada quien se coja a una monja o a un sacerdote, y terminar con las religiones y me voy a emborrachar con mi cuate sacerdote (enfermo de VIH) hasta que el hígado se me despedace como se le despedaza a mi cuates Archie, que ya no puede ir por las tortugas a la playa porque todo se le termina en las retinas que ya no capturan la luz, por la diabetes que crece y crece y crece comiéndonos. Estudiar, trabajar 25 años para poder ser un jubilado pensionado libre de toda pérdida, y ¿qué somosa los 50 años sino la voluntad perdida de nuestra propia humanidad? Que aprenderemos idiomas, y aprenderemos a ser idiotas, y nada nos cambiará ya los domingos de pascua por el juego de futbol americano y cortaremos el pavo, mientras a las niñas ricas les cortan la yugular de la vagina, sangrar sangrar y sangrar hasta reventarse de las venas, y nada que no hay día que yo te pueda tener lejos, por que todo es mirarme en el espejo y estoy ahí... sediento... miserable y apartado socialmente como siempre me he visto reflejado, gordo y fofo. Y mis 85 kg de huesos y grasas que darán colesterol a los buitres y quien nos inunda más que en estas visiones que ya no nos acomoda nada. Todas las traiciones del pensamiento ¿cuál pensamiento sino la sobrevivencia? Y cómo me da pena German Dehesa culpando al PRD de la violencia del DF, pero que no mira el hacinamiento que le permite publicar su columnita de chistecitos en los diarios nacionales (que solo circulan en el área metropolitana y llegan unos quince a Mérida a las once de la mañana). Notimex, o alguna otra agencia de donde los períódicos tercermundistas (ta cabrón ser terecermundista dentro de un país tercermundista es como ser el virus en la pulga del perro), y así se sienten nacionales, y así les pagan para sobrevivir que no por ser pensantes. Y es que la propaganda hasta ahí nos va llevando, piano pianito, piano pianito, hasta que rebose mi cerebro y tenga por ardid liberarme del mundo y de mi propio infierno, metiéndole bala al que mas me acomode... A morirnos hoy que ya se terminó el domingo.

Carla dijo
Que te digo Adán??...ya con leer todo aquello ni ganas tengo de hacer "login" pero tu sabes que soy yo, aunque ni respondes ni mueres.
Y para que hablar de ti, ni de ella, ni de él, ni del los amigos con ventaja, sin ventaja, la pareja, el amor, la chica que paso, al fin todo va en su sitio y es el mismo.
E inalcanzablemente el tiempo va delante, asi es que para que perderlo en preguntas y preocupaciones, y la politica.
El Lunes termina para mi, no quiero agriarlo justo ahora.
Tal vez mas tarde me respondas algo, ahora seguire paseando por ahí.
Carla.
Chile.
14 Mayo 2007 | 11:13 PM