Su primera vez (¿Vendrán otras?)
Hoy la mañana me ha entregado un pequeño regalo democrático, a mi y a todos los mexicanos (eso de mexicanos y mexicanas es una tarugada), como decía el Rafael Ramírez Heredia, habría que cantar el himno:
Mexicanos y mexicanas al grito de guerra... (que pendejada)...
pero bueno, sin distraersa... un regalo democrático a los mexicanos, al menos en el DFectuoso ha triunfado la razón y no se dejaron intimidar por las amenazas del calor de los infiernos, claro que pueden darse por excomulgados, pero si Norberto Rivera protege pederastas, pues ya en el infierno todos, nos la rifamos a ver quien tiene mejores cuernos.
Se aprobó por mayoría la despenalización del aborto. 12 semanas, carajo tienen doce semanas después de un buen palo, de un palo no querido, de un palo apendejado, de un palo sufrido y obligado, de haber padecido una violencia, de haber realizado un análisis genético para decidirse o no por la interrupción de un embarazo. Suena terrible, acaso, pero tiene que ser la decisión de la mujer. La decisión de ambos padres (si la mujer es muy democrática) pero en todo caso, es SU cuerpo, y eso es lo más importante, tener derecho sobre él.
Yo sigo diciendo, sigo pidiendo que violen las diputadas, diputados, asambleístas que votaron en contra, a todas las mujeres que votaron en contra, vamos a violarlas y a dejarlas cargadas a ver si quieren tener un hijo que les recuerde que fueron ultrajadas. Y ya trepados en el carro: hay que matar a Manuel Espino, carajo, es el principal problema que tiene esta sociedad mocha.
Ya en Yucatán se tiene contemplado en la ley, la posibilidad de que las mujeres que tengan tres hijos y demuestren que no pueden mantener otro más, la despenalización del aborto. Y ya era ora que en el defectuoso se pusieran a la altura (que no del mar).
En fin. Un saludo para los asambleístas, que se les reconoce las pocas veces que actúan con el coco. Y un sonoro pedo a los panistas mochos.
