Publicidad:
Terra
La Coctelera

Perversiones de Hombre Ave

Se dejará sentir la oscuridad de esta mente: Adán Echeverría en la distancia de sí mismo.

12 Abril 2007

Poemitas y poetiquiteces

Cada verso debe ser una idea, dice el maestro Wong. Y las ideas nos forman. Me quedan las palabras de Daniel Day Lewis: Es mi nombre lo único que tengo,de la película Las Brujas de Salem.
Esa búsqueda de la voz. Esa expresión que nos hace diferentes. La poesía no es para comunicarse. Comunicarse queda detrás del arte. A nadie le interesa nuestro sentimiento, sino el poder de las palabras. Esa forma que tiene el artista para poder moldearlas a su favor, o en contra. ¿Qué es del hablante lírico? Eso que somos y no somos al mismo tiempo en nuestra poesía. Ese lanzarnos a la muerte. Exorcizarnos. Escribir para sacar todos los demonios que llevas dentro. Escribir para poder conciliar el sueño.
Me he decidido por la expresión del intelecto. Bajo, terrible, oscuro, nimio o como sea. El caso es que siempre estaremos sobre esa búsqueda. María Antonieta Mendívil me señaló alguna vez: Eres narrador, pero más poeta que nada. Y eso fue un cumplido, o quizá una condena. Ser poeta es derribarse. Odiarse hasta el grado de expresarlo todo.
Tan saturadas las librerías de palabrejas, palabrería y listo. Vienen los concursos, las becas que lo pueden todo. Que nos lo dan todo. Aparecimos en las revistas y a nadie le importamos más que a los que ordenan las hemerotecas, y aquellos no pueden comprendernos, ni les interesa.

Nada como los trabajos de Asturias, o de Miller, del mismo Lezama Lima, los trabajos de Baricco, y en fin, tantos y tantos que hacen de su voz, poesía, luz, iluminación. Y por eso me quedo con Milton, me quedo con Pound, con Elliot, con Pizarnik y sus constantes búsquedas.

Por eso amo a Kavafis.

Por eso me derrito por las líneas de José Carlos Becerra.

Por eso se me lleno las amígdalas de la poderosa voz cínica de Bretch. Ahí es donde Dylan Thomas nos invita a que la creación hay que llevarla hacia el sonido. Hacia la construcción del ideal. Vámonos todos a reducir tan solo a: Guardo en el ropero del suicida mi traje de vale madre.
No podemos reducirnos a esas voluntades.

No podemos detener la poesía tan solo en esos avistamientos del buen versificador:

Ese es tu nombre

una escuálida madeja en que ya no me sitúo

Jugué a quererte y nada puedo contra eso

Nada puedo. No hay forma de remediar los alternados sentidos del color. La tesitura y el canto de otras pieles. Otras gargantas lumínicas.

No trates de enseñarme, no necesito tu furia sino la calidez de tu entrepierna. Puedo decirte claro:

Nadie espera tranquilo a que se pague el comercio de las hojas de parra

la vendimia de las faldas los cigarros y todas las caricias ya sin forma

porque tiré monedas al aire en el malabar de nombrarte cada diente

Has sido mía

como son míos los sombreros de mi padre.

Pero nada de esto te traerá de vuelta, ni me dará consuelo. Estoy en el borde de mi propio verso. Terminal y paquidermo como pude estar antes de conocerte. ¿Te he dicho de mi abismo? Bien. Es ahí donde me detengo a replantearme todo. Algún nuevo camino. Tu rostro sólo es esta cortina que me impide mirar hacia adelante. Habrá que echarla abajo. Hay que replantearse nuevos caminos, ya sea de la voz de Bob Dylan. O de los asaltos de Darzamat. Ya sea en la flauta de Jethro Tull, o en los acordes graves de Nick Cave. En fin.

En cada pintura, en cada película nos habremos olvidado al fin. Me entretendré en el canto de mi propia voz. Es eso, te dije. Es la voz la que nos queda. Saber asentarla en el verso. Tomar la colina del papel. En esas noches. En esas horas de constante ensimismarse. ¿Estaremos todos destinados a futuros?

No seamos constructores, sino remedio. Cada verso debe ser una idea, llena de sentido, imagen y ritmo. Aquí queda mi búsqueda. Aquí empieza mi camino. Hacia la soledad de mi propia muerte. Hacia la soledad de mi cerebro. Que vengan todos los demonios a visitarme el sueño. Porque en mis sueños ellos habitarán, y tendré que resistirme a quedarme dormirdo. Escribiré de nuevo, como si pudiera sanarme de mí mismo:
Llevo el manto del basilisco colgado en la espalda
la voz del águila inundando la semilla

Déjame hacer nido en la roca de tu vientre

inundarte con el poder de mis agujas

Cuando entres

no dejaré que salgas del remolino que me habita

violento laberinto de miradas

Cada dos días seré látigo y voz que te domine

cada tres iremos a repartir el pan

la costilla y el lodo

servido por Adán 1 comentario compártelo

1 comentario · Escribe aquí tu comentario

David Blázquez

David Blázquez dijo

Tienes un blog realmente interesante, ya estás entre mis favoritos! Espero tener tiempo para leer todo lo que has publicado. Yo hace poquito me decidí a realizar un blog sobre crítica de poesía, donde publicar además artículos de opinión, reportajes y entrevistas. Se llama: www.lapollaenverso.blogspot.com

Que el título no te asuste porque realmente es un trabajo muy serio, quizás te guste!
Tenemos que hablar mucho sobre poesía. Saludos desde Madrid.

13 Abril 2007 | 11:40 AM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de Adán

Perversiones de Hombre Ave

Mérida, México
ver perfil »
contacto »

Contador Gratis Mérida, Yucatán (1975). Integrante del Centro Yucateco de Escritores, A.C. Realiza el Doctorado en Ciencias Marinas en el Cinvestav del Instituto Politécnico Nacional - Unidad Mérida con una beca del Conacyt. Biólogo con Maestría en Producción Animal Tropical por la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY). Ha cursado además el Diplomado en Periodismo, Protocolo y Literatura (ICY, CONACULTA-INBA y Editorial Santillana, 2005). Por su obra literaria ha sido considerado en el Diccionario Biobibliográfico de Escritores de México que realiza la Coordinación Nacional de Literatura del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA). Ha publicado los poemarios El ropero del suicida (Editorial Dante, 2002), Delirios de hombre ave (Ediciones de la UADY, 2004), Xenankó (Ediciones Zur-PACMYC, 2005), La sonrisa del insecto (Tintanueva ediciones, 2008), y Tremévolo (Ed. Praxis – Ayuntamiento de Mérida, 2009); así como el libro de cuentos Fuga de memorias (Ayuntamiento de Mérida, 2006). Compiló junto con Ivi May el libro Nuevas voces en el laberinto: Novísimos escritores yucatecos nacidos a partir de 1975 (ICY, 2007), y con Armando Pacheco la compilación electrónica en Disco Compacto Del silencio hacia la luz: Mapa poético de México. Autores nacidos en el período 1960-1989 (Ediciones Zur y Catarsis Literaria El Drenaje, 2008). Participa en los libros colectivos Litoral del relámpago: imágenes y ficciones (Ediciones Zur, 2003), Venturas, nubes y estridencias (ICY-INJUVY, 2003), Los mejores poemas mexicanos. Edición 2005 (Fundación para las letras mexicanas y Joaquín Mortiz-Editorial Planeta, 2005). Becario del FOECAY (2003), del PACMYC (2004), del Programa “Alas y Raíces a los Niños Yucatecos” (2005), y del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA) categoría Jóvenes Creadores en la disciplina Novela (2005-2006). Es Premio Nacional de Literatura y Artes Plásticas El Búho 2008 en poesía, Premio Nacional de Poesía Rosario Castellanos, convocado por la UADY (2007). Ganador del X Premio Nacional de Poesía Tintanueva 2008 (convocado en 2007). Premio Estatal de Poesía Joven Jorge Lara (2002). Mención de honor en el Premio Nacional de Cuento José Amaro Gamboa, convocado por la UADY (2004); Mención de honor en el Premio Estatal de Poesía José Díaz Bolio (2004). Mención de honor en el Concurso Nacional de Cuento Carmen Báez (2005), de Morelia, Michoacán. Forma parte del consejo editorial de la revista Navegaciones Zur del Centro Yucateco de Escritores, A.C (CYE). Participa en el taller del CYE y coordina la Catarsis Literaria El Drenaje. Ha publicado en el suplemento Ananke y la revista Parteaguas (Aguascalientes), en las revistas Aquilón, Viento del norte (Baja California), Acequias de la Universidad Iberoamericana de Torreón y Atemporia (Coahuila). En los suplementos Arena del periódico Excélsior y El Ángel del periódico Reforma y las revistas Tierra Adentro, Alforja de poesía (UAM), Casa del tiempo (UAM), Opción del ITAM, Blanco Móvil, Archipiélago, El Universo del Búho del Instituto René Avilés Fabila, Eje Central, Generación, Lenguaraz, Textofilia (Universidad Iberoamericana), Registro, Palestra, Erotana, El Puro Cuento (todas del Distrito Federal); en la revista Salamandra de la Universidad Autónoma Chapingo, La Colmena de la Universidad Autónoma del Estado de México y Molino de Letras de Texcoco, así como en Castálida (Edo. de México); en La Manzana y Reverso (Guadalajara, Jalisco); la revista Tabique (Cuernavaca, Morelos); en Clarimonda (Michoacán); Oficio (Monterrey, Nuevo León); en Cantera Verde, Fandango, Luna zeta y Plan de los pájaros (Oaxaca); en la revista Iguana azul (Puebla); en Abisal del Instituto Quintanarroense de Cultura (Quintana Roo); Blasfemia (San Luis Potosí); Textos (Sinaloa); La línea del cosmonauta (Sonora); La Grieta (Tabasco); Cultura Veracruz (Veracruz); y en las revistas Arcilla roja, Puntos suspensivos, Pléyade y La cabeza del moro (Zacatecas).

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera