Y reniego de mi propio ser
Desde enero, con el pretexto de mi cumple, un primo y unos cuates se dejaron caer por mi covacha a pedirme la oportunidad de que les escribiera un textito para representar en un evento masivo de la iglesia católica, algunos cuadros en los que se imponga mi pensamiento remasterizado sobre las cuestiones eclesiásticas en que algún día sumí mi propia polución. No era ajeno a estas instancias, en mis dìas de joven y perfecto, ya me doraba entre las manos y las frases novedosas de la liturgia, y en aquel tiempo leí muchas veces la Biblia completita, y dejé algunos cuadros, algunos guiones grabados, algunas canciones que aún se cantan en las iglesias de Mérida, todo en alabanzas a Dios. Con este currículo en la frente, mi primo, aprovechando mis dolencias de siempre, seudo suicida aficionado, hacedor de frases, dominador de las nostalgias, pudo contra mi imposición, contra mi mas serena negación: Qué puede hablar de santo un pordiosero, le decía, pero argumentaba, chela tras chela, vamos Adán Echeverría, lo has hecho antes. Pero ahora escribo de odiosy violencias, léete mis poemarios, mi libro de cuentos, mi fracasada novela... Intenta conocer quien es ahora este tipo al que le pides una labor como ésta. Se que puedes. Y no hubo forma de convencerlos de que no. Y ahi estuve trabajando los argumentos, y luego viene y me dice, está muy bien, no seas malo escríbeme unas letras para canciones, quieren que la obra sea musical. Y bueno, ok, está bien veremos que se puede hacer. Y en estas semanas surge lo terrible del ánimo, el último golpe a mi inocencia: Todos los que participen de cualquier forma en el aborto serán excomulgados, y ante mi las patas peludas del macho cabrío se subieron a mi pecho y defecaron sobre mi moribundo cuerpo: ¿Cómo andar hablándoles a los jóvenes de la hipocresía eclesiástica, cuando la misma jerarquía católica nos envía directo al infierno por nuestras convicciones? No puedo ser parte de esto. Decido no terminar el proyecto, devolverlo a mi primo,e invitarle unas chelas.
Como dice Daniel Day Lewis en Las brujas de Salem: es mi nombre, es todo lo que tengo, mi nombre...
Y en ese sentido, yo los invito a ser libre pensadores, a no calumniarse la sarna que a todos nos ocupa. Todos tenemos derecho a fallar y fallando regocijarnos en nuestras propias calamidades. Todo es un cuartel de violencias infinitas en las que los arcoiris son solo pasajes del espectro de la luz. Nada nos queda mas que la propia pestilencia de nuestros actos. Dicen por ahí, nada quedará de tu sentimiento. Siempre lo he sabido, pero es liberador comunicarse con el vacío espacio de la Net. Como dice Marian, el msn es un gran diván de lo contemporáneo. Los blogs son lo mismo. Es tan gratificador expresarse y lograr entenderse. La Garma me dice: siempre he necesitado a alguien con quien compartir la voz. ¿y quién no? Yo amo todo en este mundo, todo lo que me ha hecho daño. Garma lo sabe. Es algo que puso su pie en mi abismo. Sus alas hicieron sus propios giros en mi mente, y eso se agradece. Vendrán nuevos sabores y nuevas barbas a rasparnos el diente. No intento redimir a las sociedades, y si sienten lástima por mi voluntad de cuervo, me hacen un gran cumplido. Todo en esta negra noche que se aproxima, negra noche de falta de pensamiento, de falta de compromiso. Todo por lo fácil.
John Milton dice: "Pero en aquellos corazones reinaba el amor más púdico, pues desconocían los celos, ese infierno del amante ultrajado". Y esta es la fábula de los inicios".
Luego de que todas las penurias nos fueron cubriendo las mentiras, que la medianoche cubrió con su vómito de luz nuestras historias, hoy te recibo arcángel, hoy te recibo en una nueva etapa, a ti Garmicienta irredimible, te recibo el tiempo que te quieras quedar a soportar el martillante grito de mis adentros. Y la Garma sigue dando... como los frutos de ambrosía. Garma de seguridad y de luz, ambos nos hemos perdido en la discordia, en el abandono, en la lejanía, por el tonto hecho de confundir nuestro destino. Quizá nunca se solucionen los días certeros, quizá nunca se invoque de nuevo la esperanza, no es necesario, considero que nos sobrevivimos a todos esos placeres sensoriales de la pasión, que nosotros los poetas tenemos en la copa que forman nuestras manos.

