Las diosas me han dejado seco
Trece años en el amor de secundaria... Oh Astrid, que ha sido de tus rubios cabellos que se me enredaban en la mano. Katiuska, tengo el aroma de tus unicornios aún en las muñecas. Saydi, abriendo remolinos difíciles de clausurar. Gabriela, me encendiste tantas velas hasta lamernos el incendio... Vicky de las lamentaciones, nuestra genética no pudo compenetrar su ADN,y llegaste Maricruz con tu tortura y tus veinticinco monederos para mis 19 años de cuerpo pretendido, cómo nos hemos gozado hasta que se perdió el rostro de tu embarazo primerizo. Mary mary mary de alturas y bajadas tobogánicas... Adriana, cuánto me enseñaste de la infidelidad y los torbellinos de caricias. Rosario, Eifi, Elena, todas las distancias, todas hasta marcarme la ruta en la piel de tu sonido querida Mireya de diabólicas salidas subrepticias. Cada gato nos dio su mordedura, cada gorrión nos encimó la honra, allá quedó el rostro de Mirna, la boda, la absolución de nuestras culpas, termina el milenio, la carrera, nueva vida en el reconocernos parias, toda tú, con tus clavículas expuestas y tanta vida en los ojos, tantas letras, tú mi primera esposa, mi ardiente furia y reconocimiento a tus músculos elásticos.
Has victimado todo sobre el maravilloso rostro, insuperable de esa lolita vampiresa que fue mi Lilia, toda ella cultura urbanizada, locura terrorífica de muerte temprana que se me aventaba sobre los hombros, en esa mi covacha descascarada que tanta marihuana y alcoholes nos ofreció lujuria. Jahaira y sus despertares silenciosos, cada muslo, cada pedazo de carne marcado por una idea remota de reconocerse plena. Teresa y los ultrasonidos, alguna vez nos remontaremos sobre la distancia de compartir al crío.
Mi segundo matrimonio, y llegaste hasta mi, mi adorada pantera blanca... Ileanita de aquelarres y voces agridulces para los saurios de mis pobres y ya gastadas piernas, Lucrecia con sus dobleces victoriosos de pétalos abiertos, espinas y cobertores de nostalgia pura, mi atrevida María, ya te encierras en mi cuerpo atolondrado, todo por llevarnos al olvido, para terminarlo todo en estos días de carbón y genocidio, donde mi polvo se me escurre silenciosamente saurio y salamandra. Voy a desgastarme sobre la región en que me encuentro, en que nada, ni las lejanías, ni las distancias han podido como mi cuerda vocal siempre altisonante que me desdibuja ceniza y fénix. He quedado varado en esta playa, viendo la distancia de las diosas que tanto me han enseñado con su puritita alma abierta, hasta los equinoccios en que ya no dejo de consumirme. He de acabar putrefacto, lamiéndome las costras. He de terminar silencioso y aserpentado, en este polvo en que me encuentro sumergido.




SOR_PRESA dijo
Querido hermano adan..... que hermoso es lo que usted escribe xd.... y desde ahora ya no esta solo para consumirse...para lamerse las heridas ya tiene una lectora que se consumira solo en ese ''polvo'' que le sumerge....
XD XD XD... que historial academico tiene usted.... creo que para escribir un curriculum vitael necesita medio bosque para poder sacar tantas hojas en que escribirlos.... es usted admirable querido hermano....gracias por reparar en esta pobre monja desvalida.
Un besillo.
30 Marzo 2007 | 09:40 AM