27 Enero 2012
Cuando Jorge dejó la casa de su novia esa noche, estaba seguro que las palabras de su padre: alguna vez serás un hombre que fundará una familia y perpetuará nuestro apellido, era una consigna a punto de cumplirse.
Su novia se había quedado satisfecha después que él removió sus prendas íntimas arrancando las furias contenidas en su vientre. Ella duerme ahora mientras Jorge viaja junto con sus amigos al burdel de moda de la ciudad. Esa noche iban invitados por el jefe de la oficina.
- Imposible negarse, amor, los negocios se hablan en la cantina. O en el putero, eso quiere el jefe y él invita. Tengo que ir.
Las mujeres desfilaron sus formas relucientes por toda la pista y luego dieron paso a los hombres.
Jorge no tenía inconveniente por continuar mirando la escena, su hombría estaba a salvo en el olor a hembra, aún permanente en la yema de sus dedos, y los olisqueaba intentando ignorar los dorsos desnudos, las nalgas poderosas, las piernas endurecidas de los excelentes ejemplares masculinos que se divertían en la escena.
- Bueno señores, lo prometido, escojan lo que quieran dijo el jefe.
Cada uno de los acompañantes de Jorge ya tenía sentado en sus piernas a cualquiera de las bailarinas. Jorge se debatía mentalmente en si esto no sería registrado en su inconciente como una infidelidad de su parte.
- ¿Vamos Jorgito, tú no escogerás?, -el jefe, igual se encontraba sin pareja. Extendiendo la mano, la poso en el hombro de Jorge, y se acercó para soltarle en el oído. - Traje a estos con el pretexto de traerte a ti. Quisiera que pudiéramos platicar a gusto, si lo deseas, claro.
Jorge no supo qué pensar. El jefe era un tipo muy seguro de sí mismo. -No me malinterpretes, yo te respeto, pero necesito ser honesto, me gustas, soltó a bocajarro.
Jorge palideció. Había bebido poco por lo que sus pensamientos eran lúcidos y no podía estar seguro de que los de su jefe fueran igualmente transparentes, lo que hace el alcohol pensó. -Ven conmigo, levántate ya, nos meteremos juntos a ese privado con esta negra. Jorge obedeció. Luego de dos horas, late en su recuerdo las palabras de su jefe ya desnudo, de pie enfrente de él, con la negra acostada en el sofá, haciéndole una felación, mientras aquel le decía, besándole la oreja. -Qué sabes del amor si no has besado a Juan Gabriel. Y el sabor de los labios de su jefe, su mano detenida en su miembro erecto, siguen hoy siendo al fin, una gran liberación.
servido por Adán
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27 Enero 2012
Es que las piernas de La China, sus ojos, esa su boca que te remonta a la selva, como si fuera una laguna, y todos los animales quisiéramos bajar a abrevar en ella. Toda ella es una impostura de la vida, no es posible, no logro concebir tanta delicadeza en el andar, esa forma de poner cada pie en frente del otro, las caderas subiendo y bajando, el ademán de sus manos al hablar, su sonrisa de dientes intactos, perfectos, esos hoyuelos que se marcan cuando usa la coquetería como un arma.
Todo el barrio se quedaba perplejo al ver a la vendedora de empanadas a quien apodaban La China, porque su bizquera la hacía entrecerrar los ojos al hablar, por lo que era difícil tenerla enfrente y no cargarse de la risa.
Cuando Fabián habló tantas sandeces sobre ella, supieron que el amor dejaba a los individuos sin la capacidad de mirar la realidad, como si hubieran sido tocados por algún mago o una bruja que les arrebatara de este mundo, sumidos en el deseo.
Fue por eso que la noche que Fabián la llevó, por fin, al altar, ellos contuvieron la furia en los puños. No podían entender que su amigo, el hombre que más triunfos había logrado para el equipo de futbol del poblado, fuera capaz de sentir tal arrebato por semejante esperpento.
La China tenía una pierna más corta, por lo que su caminar era como de un barco asediado por el oleaje, sus tics nerviosos la hacían manotear al entablar una conversación, y uno tenía que ir esquivando los braceos y manazos que acostumbraba dar. Fabián era un iluso el imaginar como lindos hoyuelos esas marcas que la varicela había dejado en sus mejillas.
Y cuando por fin, regresaron de la luna de miel, Fabián se miraba extraviado, estaba todo el tiempo hablando de su mujer, y no tenía tiempo para los entrenamientos, tanto, que jamás quiso volver a saber del futbol, por mas ruegos que le hiciera incluso, el alcalde, quien acabó ofreciéndole un incentivo generoso para que solo se dedicara a lo que mejor sabía hacer, dejar el nombre del poblado en lo alto.
En cambio Fabián, era feliz manipulando la masa, friendo las empanadas, mientras La China, holgaba sus carnes, junto a la freidora, acariciando cada determinado tiempo, la cabeza de un Fabián domesticado, y totalmente dispuesto a cumplir cualquiera de sus caprichos.
servido por Adán
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27 Enero 2012
Ramona tenía siete años cuando las puertas de la primaria se abrieron para ella. La orden de la procuraduría para la protección de la familia había sido tajante. Resultaba ser un gran esfuerzo que alguno de sus padres se levantara de sus cotidianos destrampes mentales para recordar que debía llevarla al colegio, y eso, con todo y las consabidas multas y persecuciones de la autoridad.
Al medio día cuando Ramona regresó sola de la primaria al departamento que compartía con sus padres, éstos levantaron la cabeza fuera de los espejos y le preguntaron:
- Qué tal tu primer día, hija.
- Normal
-Habrás aprendido algo, preguntó su madre, limpiándose la nariz con el antebrazo.
- Aunque sea el himno.
- Si, cántanos una estrofa al menos.
Y ella se puso frente a ellos, los miro con ternura, les revolvió apenas el cabello de la cabeza y abriendo los labios despacito les cantó en un susurro: Mexicanos adictos y en guerra, el cigarro aprestad y el churrón...
servido por Adán
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27 Enero 2012
Matamos a cualquier Alcalde, Gobernador, Diputado o Senador y decimos que fue el Narco... ¿Cómo no se me ocurrió antes? Entonces acá termina la reunión, se anudó la corbata frente al espejo y salió del baño. Su sombra quedó atrapada en el tiempo. Luis Ignacio trepó las escaleras del edificio del partido hacia la sala de prensa. Ahí lo esperaban los camaradas y los medios de comunicación. Entre aplausos se puso frente al micrófono.
- Se permitirá solo una pregunta por persona.
- Señor, de la prensa tal, quisiera preguntarle su postura ante los ataques que recibieron las oficinas de su partido en Aguascalientes.
- La postura es muy simple. Desde el partido estamos indignados ante la ola creciente de violencia que está sucediendo, sobre todo cuando los ataques van dirigidos hacia instalaciones o miembros de nuestro partido. Nosotros confiamos plenamente en el esfuerzo que el gobierno federal y el Presidente están realizando en esta guerra, y sabemos, así como confiamos en tener la entereza para nunca doblegarnos. El crimen organizado es una escoria social que tiene que ponérsele freno, y las agencias de investigación del gobierno federal están haciendo un correcto trabajo en detener a estos pocos, muy pocos, individuos que quieren y fomentan la desestabilización.
- ¿Nos atreveremos?
- Claro que nos atreveremos. Al final, decimos que fue el Narco, y que al ser los ataques dirigidos en contra de nuestro partido, la oposición, los otros partidos son los principales sospechosos de tener nexos con estos maleantes.
- Pero ¿valdrá el riesgo?
- Todo triunfo conlleva pérdidas. Necesario es mantener el espíritu de que nuestro partido y sus gobernantes son la única esperanza. Háganlo. - Luis Ignacio había sido tajante, entró luego al baño para lavarse el rostro, ajustarse la corbata y luego subir ante la prensa. La orden había sido dada y no había vuelta atrás.
Justo al momento de terminar de hablar sobre "la desestabilización" un disparo corrió por encima de las cabezas de los periodistas que tenía atestada la sala de juntas. Luis Ignacio cayó, herido con precisión en el hombro derecho, y segundos después, tres detonaciones se hicieron presentes, inundando la sala completa de fuego. Los gritos y las correrías crecieron unos sobre otras.
- Al final decimos que fue el Narco, y asunto arreglado. Tendremos semanas o meses de tener entretenida a la opinión pública. Los costos de una guerra siempre son altos. Que la historia sea juez.
servido por Adán
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27 Enero 2012
La convención nacional de pueblos originarios se anunció con bombo y platillo. Los carteles cubrían las capitales del país, y las comunidades así como las asociaciones indigenistas ajustaban sus agendas, redactaban manifiestos y hurgaban en sus cajas de ahorro para obtener los patrocinios necesarios que les permitiera enviar a los jóvenes más sobresalientes de sus comunidades.
Nunca se les ocurrió que la escena sería la de un mundo globalizado. El listado de oradores para la inauguración incluía a varias figuras juveniles del mercado de la música y del arte que nada tenían que ver con los pueblos originarios.
De esta forma la convención parecía la asistencia a un concierto patrocinado por alguna firma comercial y los jóvenes interesados en dejar escuchar su voz, siempre trazada desde las minorías, apenas eran el colofón folklorista que el gobierno pensaba presumir al mundo.
Noemí Tuz, de raza maya, tuvo el uso de la palabra. Se había ganado esta oportunidad al ser galardonada el año anterior con el premio nacional de poesía indígena. Al subir al estrado obvió el discurso preparado, y rechazó tajantemente que los hayan invitado a un evento disfrazado de convención de pueblos originarios, para ser testigo de la presentación de programas que en nada apoyaban la vida de las comunidades a las que representaba.
Al terminar el discurso, las caras largas de las autoridades, representadas por el secretario de gobernación y cortesanos, en representación del presidente de la república, no se hicieron esperar. Noemí bajó del estrado, caminó con firmeza hacia la salida, se despidió tirando las hojas de su discurso al aire, y abandonó el recinto.
La reprimenda de parte del gobierno no se hizo esperar. La prensa obvió el acto y días después la persecución contra las comunidades y agencias indigenistas comenzó. Los apoyos para el campo se vieron reducidos, las becas a los jóvenes se congelaron, las escuelas en lenguas originarias fueron cerradas, reportándose como en "reestructuración".
Noemí Tuz fue detenida, acusada de infanticidio, la prensa documentó la historia de un antiguo amante, usado para testificar que ella había recurrido al aborto, cuando el producto contaba 14 semanas de gestación.
Los ríos continúan su derrotero de luz, agua y música. Los pájaros no cesan su trinar y las flores del campo asombran con su belleza. Pasos adelante, la ciudad se come las sociedades humanas, haciéndoles olvidar la naturaleza.
servido por Adán
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27 Enero 2012
Todas las noches Alejandra salía de su cuarto para meterse a bañar y pasaba cargando su ropa interior, con la toalla al hombro, frente a mi novia y yo que estábamos sentados en la sala.
Cerraba la puerta del baño y tras unos minutos de espera la casa se llenaba del rumor de agua corriendo. Entonces yo perdía la cordura. Veía a mi novia sin escucharla. Mi mente se había colgado de la toalla, o de las pantorrillas de mi cuñada, y se había introducido al baño con ella.
Mi novia intentaba besarme aprovechando que nadie había cerca de nosotros, y una enorme erección se dibujaba al pensar en cada gota que se deshacía sobre el cuerpo desnudo de Alejandra.
- Estas hirviendo.
- Hace mucho calor.
- Por dios, ¿te sientes mal?, estas rojo, parece que tienes fiebre, ¿quieres que te traiga algo?
- Agua, solo agua, por favor.
Pero ningún líquido hubiera sido suficiente para la sed que me mordía. La tortura duraba apenas veinte minutos. Al abrirse de nuevo la puerta del baño, yo sacaba con rapidez mis dedos de la vagina de mi novia, ella se acomodaba la falda, y Alejandra salía vestida siempre con una ropa ligera, y la toalla alrededor de la cabeza.
Algunas gotas aun se apreciaban detenidas en su cuerpo, perlándole el cuello y el escote. Yo quería con la mirada acariciar su fresca vagina limpia y olorosa a mango.
Así pasaron los años.
Mi novia se volvió mi esposa y Alejandra se embarazó de un tipo que nadie conoció jamás; pero ni el hecho de volverse madre, han logrado quitarme de la mente la imagen diaria de ella cruzando frente a mi para meterse a bañar. Quién quita si algún día... ahh, quién quita.
servido por Adán
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27 Enero 2012
Un día un político cuyo nombre no debe ser pronunciado, se dio cuenta que era estúpido combatir a los narcos -si a todos nos gusta drogarnos- y acabó reconociendo en la tranquilidad de su jacuzzi: "el negocio está en quitarlos del camino, apoderarse de sus fortunas y del mercado que han abierto".
Al día siguiente organizó a grupo de jóvenes militantes de su partido, deseosos siempre de ser útiles, y les encargó revisar en cada una de las cárceles, en las noticias, en los libros, en las calles, en el mayor número de barrios, para saber quién era considerado como el más grande y atrevido narcotraficante del país.
Los informes fueron llegando, cada vez mas abultados, a su escritorio, tesis venían, fotografías, estudios biográficos, pormenores de todo tipo, y todo apuntaba a un solo nombre.
El político intelectual de esta historia, entonces armó una presentación y se la expuso a sus compañeros de bancada, así, diputados, senadores, altos jerarcas del partido se reunieron en una fiesta para conocer los resultados de tan interesante investigación.
Los datos y las conclusiones saltaban a la vista, el rostro brillante del auditorio hizo reconocer al político que había dado en el clavo.
Era necesario trazar el plan a seguir, todo basado en una sola premisa: - Se harán, tan solo, pequeños cambios. Nosotros seguiremos dictando la política nacional en contra de..., mientras se firman los convenios, se hacen las alianzas, se escoge las personas adecuadas que permitan liderar estas operaciones.
- ¿Ya hubo acercamiento con alguno de ellos?
- Claro, y las pláticas más adelantadas las tenemos con uno, uno solo. En estos días se anunciará su fuga de la prisión, detendremos a algunos custodios; y él nos ha prometido, retomar su negocio, quitando gente de en medio. Acá entramos nosotros, o bien, los grupos de seguridad. Nos haremos millonarios, con tan poquitos cambios de personajes.
Cuenta la leyenda que después de esa plática, la violencia fue creciendo como una bola de nieve, y se perdió totalmente el liderazgo único, es decir, nadie supo de donde venían los golpes bajos y las traiciones.
Bien, niños, así es como se perdió el país; los que logramos sobrevivir, en estos refugios intentamos día a día, encontrar algún indicio de esperanza.
servido por Adán
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7 Enero 2012
1. Echeverría, Adán. (2012). Seremos tumba. Novela. Ayuntamiento de Mérida, 181 pp.
2. Echeverría, Adán. (2011). La confusión creciente de la alcantarilla. Poesía. Efory Atocha ediciones. Madrid, España. 70 pp.

3. Echeverría, Adán. (2009). Arena. Novela. Editorial Atemporia e Instituto de Cultura de Yucatán-Conaculta. Coahuila, Méx. 127 pp.

4. Echeverría, Adán. (2009). Tremévolo. Poesía. Editorial Praxis y Ayuntamiento de Mérida. 64 pp.

5. Echeverría, Adán. (2009). Detrás de la sombra. Poesía. El barco ebrio y Editorial Homo scriptum. New York. 29 pp.

6. Echeverría, Adán (2008). La sonrisa del insecto. Poesía. Tintanueva ediciones. México, Distrito Federal. 32 pp.

7. Echeverría García, Adán (2006) Fuga de memorias, cuento. Ayuntamiento de Mérida. 97 pp.

8. Echeverría, Adán (2005) Xenankó, narraciones poéticas. Ediciones Zur. 98 pp.

9. Echeverría García, Adán (2004) Delirios de hombre ave, poesía. Ediciones de la Universidad Autónoma de Yucatán. Mérida, Yucatán. 135 pp.

10. Echeverría García, Adán (2002) El Ropero del Suicida, poesía. Editorial Dante, S.A. de C.V., como parte de la selección Creación Dante 2001, Mérida, Yucatán. 74 pp.

Como compilador:
1. Echeverría, Adán e Ivi May (2007). Nuevas voces en el laberinto. Novísimos escritores yucatecos nacidos a partir de 1975. Compilación. Instituto de Cultura de Yucatán. Mérida, Yucatán. 426 pp.
2. Echeverría, Adán y Armando Pacheco, (2008). Del silencio hacia la luz: Mapa Poético de México. Autores nacidos entre 1960 y 1989. Con las fichas biográficas y la obra de más de 650 poetas de todo el país.
He sido considerado en las obras colectivas:
1. Azcorra, R. y J. Lara Rivera. Compiladores. (2002). Litoral del relámpago: imágenes y ficciones. Ediciones Zur. Mérida, Yucatán.
2. Venturas, nubes y estridencias. Poetas jóvenes de Yucatán. 2003. Instituto de Cultura de Yucatán. Instituto de la Juventud de Yucatán.
3. Los mejores poemas mexicanos. Edición 2005 (Fundación para las letras mexicanas y Joaquín Mortiz-Editorial Planeta, 2005).
4. Alfaro Gómez, Melba (2006). La Otredad. ICY. FOECAY. CRIPIL. CAIYAC. Mérida. 193 pp.
servido por Adán
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